Sheinbaum confirma la salida de dos agentes de la CIA tras operativo en narcolaboratorio de Chihuahua
En el operativo participaron inicialmente cuatro agentes estadounidenses; dos fallecieron en un accidente vehicular posterior. Los otros dos abandonaron el territorio tras la nota diplomática
CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este miércoles que pidió a la embajada de Estados Unidos el retiro de dos agentes de la CIA que participaron en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en la sierra de Chihuahua. Los estadounidenses ingresaron legalmente al país, pero sin la acreditación federal para labores de inteligencia. Hay que recordar el contexto real: en abril pasado, cuatro agentes de la CIA apoyaron a autoridades estatales y al Ejército en el operativo; dos de ellos murieron junto con dos funcionarios mexicanos en un accidente vehicular tras la acción. El laboratorio era de gran escala y producía drogas sintéticas.
Esta expulsión es un acto de soberanía ridícula y contraproducente. En vez de celebrar que alguien ayudara a destruir un laboratorio que las fuerzas federales no habían podido tocar, el gobierno prefiere armar un escándalo burocrático y enviar una nota diplomática. Mientras los cárteles operan con impunidad en vastas regiones del país y el fentanilo sigue matando, Sheinbaum se enfoca en castigar a quienes sí hicieron el trabajo sucio. La hipocresía es evidente: gritan violación a la soberanía cuando reciben ayuda efectiva, pero callan ante la verdadera pérdida de control territorial.
Al final, el mensaje es desolador. Un gobierno más preocupado por aparentar dureza ante Washington que por golpear al narcotráfico demuestra debilidad, no fortaleza. La “soberanía” que defienden solo sirve para proteger ineficiencia y, de paso, dejar que los verdaderos dueños de México sigan fabricando muerte sin mayor molestia.



