Sheinbaum convierte el INEHRM en trinchera ideológica: el Estado paga para cazar “extrema derecha”
Sheinbaum transforma el INEHRM en organismo descentralizado y ordena investigar el avance de la extrema derecha
CDMX.- El 1 de julio, Claudia Sheinbaum firmó el decreto que transforma el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México en organismo público descentralizado adscrito a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. La secretaria Rosaura Ruiz Gutiérrez y el director Felipe Arturo Ávila Espinosa anunciaron, por instrucción presidencial, que una de sus nuevas líneas de trabajo será investigar el “avance de la extrema derecha” en el mundo y América Latina, presentándolo como amenaza a la civilización que exige “cerrar filas”. El instituto, pagado con impuestos de todos, también impartirá licenciaturas y posgrados gratuitos.
Esto no es academia. Es el gobierno usando dinero público y una institución histórica para etiquetar como enemigo político a cualquier corriente que no sea la suya. Convertir la historia en “barrera moral” contra la oposición es el mismo manual que han aplicado regímenes autoritarios: reescribir el pasado y el presente para justificar el control del presente y del futuro. La neutralidad de las instituciones públicas se rompe cuando el poder decide qué ideas son peligrosas y cuáles merecen ser combatidas con recursos del erario.
Sheinbaum no está fortaleciendo el pensamiento crítico. Está blindando al régimen contra la alternancia. Cuando un gobierno transforma centros de estudio en aparatos de persecución ideológica, deja claro que teme perder el poder más de lo que le importa la verdad. Los mexicanos no financiamos ministerios de propaganda.



