Sheinbaum en modo negación total: “Hacemos muchísimo”… mientras protege a un gobernador acusado de narco por EE.UU.
Sheinbaum: “Estamos haciendo muchísimo” y “no debe ocurrir” una extracción de Rocha Moya
CDMX.- En plena crisis por el fentanilo que sigue matando decenas de miles de estadounidenses al año, Claudia Sheinbaum salió a repetir el libreto de siempre: “Estamos haciendo muchísimo”, “no se produce fentanilo en México” y “no debe ocurrir” ninguna extracción unilateral de Rubén Rocha Moya.
La realidad es más cruda. El 30 de abril, la fiscalía de Nueva York acusó formalmente al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya —uno de los hombres más poderosos de Morena—, junto a otros nueve funcionarios, de conspirar con el Cártel de Sinaloa (los Chapitos) para meter toneladas de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetaminas a Estados Unidos a cambio de millones en sobornos y apoyo político para llegar al poder.
No son rumores de Trump. Es una imputación federal con nombres, fechas y evidencias. Rocha niega todo, como era de esperarse. Sheinbaum, en lugar de actuar con contundencia, sale a blindarlo: “No debe ocurrir” que EE.UU. lo extraiga. Suena a soberanía, pero huele a complicidad política. El mismo gobierno que presume haber desmantelado 2,500 laboratorios ahora niega que en México se fabrique el veneno. Es un insulto a la inteligencia.
Apenas el 9 de mayo balearon la casa donde vivió Rocha en Culiacán. Mensaje claro en territorio del cártel. Sheinbaum ni siquiera quiso profundizar en el tema. Prefiere repetir que México reduce homicidios (dato oficial que muchos cuestionan por subregistro y reclasificaciones) mientras la desaparición de personas sigue en niveles alarmantes y el fentanilo cruza la frontera.
Esta no es defensa de la soberanía. Es la continuación de una estrategia fallida que prioriza lealtades internas y narrativas por encima de resultados reales. Mientras Sheinbaum dice “estamos haciendo muchísimo”, los estadounidenses entierran a sus muertos y los narcos mexicanos siguen operando con impunidad en casa. Negar la evidencia no la hace desaparecer. Solo la agrava. México merece algo más que cantinfleadas y protección a presuntos narco-funcionarios.



