Sheinbaum evade a Trump y blinda a señalados por el narco mientras los cárteles siguen mandando en regiones clave
Sheinbaum responde a Trump: “No hay que engancharse” y “no está bien informado”
CDMX.- Claudia Sheinbaum respondió con la consabida fórmula de “no hay que engancharse” a las duras palabras de Donald Trump en la cumbre del G7 en Évian, Francia. El presidente estadounidense afirmó sin rodeos que “México ha perdido el control de su país”, que “los cárteles gobiernan México” y que ella es “una mujer muy buena, pero muy asustada”. La mandataria mexicana replicó que Trump “no está bien informado” y que su gobierno no entrará en debate personal. La frase suena a manual de supervivencia diplomática, pero deja al descubierto una estrategia de negación y omisión ante acusaciones graves del principal socio comercial y vecino de México.
El timing agrava el problema. Apenas un día antes, Sheinbaum esquivó pronunciarse sobre la posible candidatura a gobernador de Sinaloa del senador Enrique Inzunza Cázarez, señalado por la justicia estadounidense por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y protección al narcotráfico. “Eso le corresponde a Morena”, contestó. Mientras tanto, en estados como Sinaloa, Michoacán y otras zonas del país persisten territorios donde el Estado mexicano tiene presencia limitada y los grupos criminales ejercen control efectivo sobre rutas, economías locales y hasta autoridades. Trump no inventó el dato: lo repitió con crudeza porque la inteligencia estadounidense lo documenta desde hace años y porque el flujo de fentanilo y otras drogas por la frontera terrestre sigue siendo un problema estructural.
La respuesta de Sheinbaum no es prudencia: es debilidad disfrazada de altura. Al negarse a confrontar directamente las afirmaciones del líder de la potencia más poderosa del mundo y al proteger figuras con señalamientos graves de narcotráfico, envía una señal clara de que prefiere el relato interno que la realidad en el terreno. México no es un país sin Estado, pero en amplias regiones el Estado está en disputa o subordinado. Pretender que “no hay que engancharse” ante eso no es estrategia; es una forma elegante de rendirse sin decirlo. Trump lo dijo a su estilo: crudo y directo. Sheinbaum eligió callar lo que más duele.



