Sheinbaum exige al embajador de EU respetar asuntos internos de México
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió este martes al mensaje del embajador Ronald Johnson, quien llamó a no politizar la lucha conjunta contra los cárteles
CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum respondió este martes al embajador estadounidense Ronald Johnson con un mensaje claro y cortante: los embajadores deben quedarse en la “coordinación bilateral” y respetar los asuntos internos de México, que “le corresponden a las y los mexicanos”. Johnson había escrito el lunes en X que “la lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos”, recordando que el narco genera intimidación, corrupción y miedo a ambos lados de la frontera y que politizarlo es “una oportunidad perdida”. Horas después, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, salió a respaldarla exigiendo “una relación de respeto” entre naciones soberanas.
Hasta ahí el guion oficial. La realidad es más cruda: Johnson no se metió en elecciones ni en política interna; habló de un problema de seguridad compartida que mata miles de estadounidenses con fentanilo y que ha convertido a México en exportador de violencia y corrupción. Sheinbaum coincide en “colaborar”… siempre y cuando no se toque el elefante en la habitación: los señalamientos de EU contra funcionarios mexicanos, como el gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya. Mientras tanto, el mismo gobierno no duda en opinar sobre elecciones en Colombia, mandar petróleo a Cuba o meterse en los asuntos de media América Latina. Soberanía selectiva, hipocresía pura.
Esta actitud no defiende a México, lo hunde. Al escudarse en la “no injerencia” para proteger presuntos nexos narco-políticos, Sheinbaum y Morena demuestran que su prioridad no es la vida de los ciudadanos ni la cooperación real, sino blindar un sistema donde el crimen organizado y el poder siguen siendo socios incómodos. El narco no respeta fronteras; ellos tampoco, salvo cuando les conviene. El costo lo pagamos todos.




