Sheinbaum hace un doloroso llamado a los políticos de Morena: "Sean valientes… y despójense de la Visa"
La inmaculada presidenta regó el tepache. Echó de cabeza a sus compañeros de partido al oficializar con su desesperado llamado que entre los políticos de Morena cunde el pánico.
Análisis.— En un acto de suprema épica soberana impulsado por el temor, la Presidenta Claudia Sheinbaum se paró firme este lunes en la mañanera y, con voz de heroína de telenovela revolucionaria, lanzó el llamado que quedará en los anales de la valentía morenista:
“Todo aquel diputado, senador o funcionario que tenga temor de que le quiten la visa… ¡que no tenga temor! Hay que decir la verdad, hay que ser valientes cuando se está en la política.”
Traducción del sheinbaumés al español real:
“Camaradas, sé que muchos de ustedes están cagados de miedo porque el Tío Sam les puede cancelar el golden ticket. Pero por favor, finjan que no les importa. ¡Que vivan los pueblos del mundo y sus visas americanas!”
Porque nada grita más “¡Soberanía nacional!” que un diputado de Morena temblando al ver que su visa B1/B2 está en riesgo.
La inmaculada presidenta regó el tepache. Echó de cabeza a sus compañeros de partido al oficializar con su desesperado llamado que entre los políticos de Morena cunde el pánico, que están cagados de miedo por la Justicia de Estados Unidos, especialmente aquellos narco-políticos de Morena que ya sienten a los sherifs acercándose.
El drama de los valientes con visa
Imagínense la escena dantesca en los pasillos de San Lázaro:
“¡Compañero! ¿Ya te llegó la notificación de la embajada?”
“Shhhh, no digas esa palabra tan fea… me tiemblan las manos. Mi hijo está en la UCLA, mi esposa tiene el mall de Dallas como segunda residencia y yo tengo una cuenta en Chase que no quiero explicar.”
Porque perder la visa, según la dura realidad que Sheinbaum no quiere nombrar, no es simplemente “ya no podré ir a Disney en vacaciones”. Es mucho más profundo:
No poder visitar a los hijos que estudian en universidades gringas (porque obviamente la educación pública mexicana no es lo suficientemente buena para la élite de la 4T).
No poder revisar las propiedades en San Antonio, Houston o Miami que “casualmente” están a nombre de la esposa o de un primo.
No poder mover las cuentas bancarias donde llegan los “ahorros del servicio público”.
Y, sobre todo, el terror máximo: que la visa cancelada sea solo el primer paso antes de que lleguen las sanciones reales, las investigaciones de la DEA, bloqueos de cuentas y, en el peor de los casos, una linda solicitud de extradición firmada por Trump.
La pantomima soberana
Es teatro puro.
Mientras gritan “¡Yankee go home!”, lloran en privado porque les están quitando el pasaporte al American Dream. Predican antiimperialismo desde sus iPhones comprados en Best Buy y sus tarjetas de crédito americanas. Exigen valentía a los demás mientras ellos mismos calculan cuánto tiempo más podrán mantener el doble discurso: nacionalistas en la mañanera, pragmáticos en el mall de North Carolina.
Y lo más hermoso de todo: este llamado “valiente” no es más que una defensa desesperada de los narcopolíticos que están bajo el reflector de Washington. Porque cuando Trump y su Departamento de Justicia aprietan, de repente todos se convierten en valientes defensores de la soberanía… para proteger a los que realmente tienen mucho que esconder.
Este glorioso llamado a la “valentía” llega justo después de dos piruetas magistrales de la Presidenta. Ayer domingo, Sheinbaum acusó directamente a Estados Unidos de injerencismo grosero y violador de la soberanía. Hoy lunes, con la velocidad de un político pillado en flagrancia, reculó con una “aclaración”: “No, no, el pleito no es con Trump, Trump es un buen amigo, el verdadero culpable es la derecha gringa”.
O sea, en 24 horas pasó de “¡Yankees intervencionistas!” a “Trump es inocente, son los republicanos malvados”. Todo un masterclass de coherencia y firmeza antiimperialista.
Sheinbaum, en el fondo, no está pidiendo valentía.
Está pidiendo lealtad.
“Prefiero que pierdan la visa a que pierdan la línea del partido.”
Moraleja:
La verdadera soberanía, según Morena, consiste en insultar a Estados Unidos de día… y rogar que no les cancelen la visa de noche.



