¡Sheinbaum huye de Zacatecas! La “presidenta del pueblo” se esconde ante el enojo magisterial
Sheinbaum cancela gira en Zacatecas tras anuncio de protesta magisterial
Zacatecas.- La presidenta Claudia Sheinbaum suspendió de último momento sus actividades públicas programadas para este domingo 14 de junio en Zacatecas, donde iba a encabezar un evento de infraestructura federal. La decisión llegó tras el plantón anunciado por las secciones 34 y 58 del SNTE, coordinadas con la CNTE, que buscaban entregarle un pliego petitorio con demandas laborales, salariales y de seguridad social. Un día antes, en Aguascalientes, integrantes de la CNTE la increparon al grito de “¡Que sube, que baja, la CNTE no se raja!” mientras intentaban acercársele durante la entrega de becas; ahí también se usó una batucada para ahogar las voces disidentes.
Lo que queda en evidencia es la brecha entre el discurso oficial de “escuchar al pueblo” y la práctica de evadirlo cuando el escenario no está controlado. Sheinbaum prometió en campaña la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y cambios profundos en el sistema de carrera magisterial (USICAMM), demandas centrales de la CNTE y el SNTE que siguen sin resolverse a satisfacción de los sindicatos. En su lugar, se recurre a acarreados, vallas de seguridad y ruido para silenciar reclamos legítimos, mientras las encuestas de aprobación se mantienen artificialmente altas. El resultado es predecible: mientras se rodea de público controlado y acarreado no hay problema, pero cada vez que se topa con gente que no está ahí para aplaudirle, el hartazgo real le sale al paso.
Esta cancelación no es un acto de prudencia, sino una admisión de debilidad. Gobernar no es solo sonreír en entornos amigables ni reprogramar giras cuando el magisterio —que aportó votos clave— exige cuentas. Es enfrentar las consecuencias de promesas incumplidas sin esconderse detrás de protocolos ni de narrativas de “ultraderecha” o “provocaciones”. Si ni siquiera puede presentarse en Zacatecas sin que la agenda se derrumbe, el “segundo piso de la transformación” empieza a mostrar grietas estructurales que ni las mañaneras ni las encuestas podrán tapar por mucho tiempo.



