Sheinbaum impone su reforma con ultimátum y aliados vendidos: el golpe a la democracia disfrazado de “voluntad popular”
Sheinbaum aprieta el cuello al Congreso: “O aprueban mi reforma o el pueblo sabrá quiénes son los traidores”
CDMX.- Claudia Sheinbaum enviara a la Cámara de Diputados su iniciativa de reforma electoral tras la “última revisada”. Con amenaza explícita advirtió que si no pasa, “la gente sabrá quién votó a favor y quién en contra de lo que han estado pidiendo”. El morenista Víctor Hugo Lobo ya trazó el cronograma: comisiones el miércoles, cierre el 16 de marzo y votación en pleno a más tardar el 24. El Partido Verde de Manuel Velasco ya se rindió: coincide en 90-95% y solo matiza cómo se reparten los espacios plurinominales.
La propuesta es clara y peligrosa: elimina las listas de plurinominales para que todos los diputados sean “elegidos por el pueblo”, recorta 25% el gasto a INE, partidos y tribunales electorales, y reduce el Senado de 128 a 96 legisladores. Todo bajo el cuento de “demanda ciudadana” y “ahorro”. Nada de eso resuelve la podredumbre real: la infiltración del narco en campañas y el financiamiento ilegal que pudre las elecciones.
Esto no es reforma democrática, es un atraco autoritario. Sheinbaum usa el “pueblo” como garrote mientras ignora el narco que Ricardo Anaya denunció con crudeza: “no está diseñada para resolver problemas, sino para darle más poder al partido oficial”. El PAN promete cero votos, pero el Verde ya se vendió por las migajas de siempre. Morena compra lealtades, amenaza diputados y prepara el terreno para eternizarse. Una vergüenza que confirma lo que muchos temíamos: aquí la democracia es solo un estorbo para el poder absoluto.



