Sheinbaum, la metiche presidencial que exige soberanía… solo cuando le conviene
La vergonzosa hipocresía de Claudia Sheinbaum que la expone como la metiche del continente
Viral.- Un video viral en TikTok, que ya circula masivamente en X, ha puesto en evidencia la ridiculez de Claudia Sheinbaum. Una conductora colombiana la critica duramente por su costumbre de meterse en asuntos internos de otros países, comparándola con una vecina metiche. En redes, esa actitud le valió de inmediato el apodo de “Doña Florinda”, por su costumbre de meterse donde no la llaman, mientras ella misma se rasga las vestiduras defendiendo la “soberanía” mexicana. El clip alterna sus discursos grandilocuentes con sus intromisiones en asuntos ajenos, especialmente en Colombia, donde el exvicepresidente Francisco Santos y otros analistas la acusan de ingerencia descarada. El mensaje es claro: la misma presidenta que grita “no intervención” cada vez que Washington abre la boca, no duda en opinar, criticar y posicionarse en política interna de otros países latinoamericanos.
Sheinbaum lleva meses repitiendo como mantra que “ningún gobierno extranjero puede intervenir en México” y que la soberanía “no se negocia”. Lo dijo en la Batalla de Puebla, en el Zócalo y hasta en posicionamientos oficiales sobre Venezuela. Pero esa supuesta defensa de principios se derrumba cuando se trata de sus aliados ideológicos: ahí sí se permite el lujo de ser la vecina chismosa de la región. El resultado es patético: México, que históricamente ha presumido de no injerencia, ahora es visto en redes y en varios países vecinos como el gobierno que predica la no injerencia… pero solo para los demás.
Esta doble moral no es un desliz: es una vergüenza nacional. Sheinbaum no solo se ha convertido en el hazmerreír de la diplomacia regional; ha convertido la presidencia en un circo de incoherencias que debilita la credibilidad de México en el exterior. Mientras exige respeto y soberanía, actúa exactamente como la vecina metiche que critica en otros países. Lo más grave es que sus seguidores celebran esta doble moral sin cuestionarla. Lamentable.



