Sheinbaum lanza la guillotina electoral: Adiós plurinominales, hola control total disfrazado de “ahorro”
Sheinbaum presenta reforma electoral: elimina plurinominales y reduce 25% el gasto
CDMX.- En un movimiento que huele a cálculo político puro, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó este 25 de febrero de 2026 su iniciativa de reforma electoral, que será enviada al Congreso el próximo 2 de marzo. Bajo el pretexto de “cumplir con el pueblo” y reducir costos en un 25%, la propuesta elimina las listas plurinominales tradicionales, pero las reemplaza con un esquema que favorece a los perdedores “mejores” de cada partido y asigna curules por circunscripciones, manteniendo 200 diputados proporcionales (97 por resultados altos no ganadores, 95 por voto directo en listas y 8 para mexicanos en el extranjero). En el Senado, reduce a 96 escaños: 64 por mayoría y 32 por primera minoría. Todo esto, según Sheinbaum, para “fortalecer la democracia participativa”, prohibir bots, regular IA en campañas y facilitar el voto exterior.
Pero vayamos al grano: esta reforma es un anzuelo envenenado, como bien lo califica el priista Rubén Moreira, que “dinamita la democracia”. En contexto, llega tras la controvertida reforma judicial de 2024, parte de la agenda de la 4T para concentrar poder. La oposición –PAN, PRI y MC– la rechaza de plano: Ricardo Anaya (PAN) denuncia que ignora el financiamiento del narco en campañas, Kenia López Rabadán (PAN) la condiciona a sanciones claras contra el crimen organizado, y Clemente Castañeda (MC) advierte que no cederán a presiones. Incluso aliados como el PT (Yeidckol Polevnsky la tacha de “fuera de realidad”) y el PVEM (senador Luis Armando Melgar votará en contra por debilitar la representación) muestran grietas, temiendo perder sus huesos plurinominales.
En X, el #ReformaElectoral bulle con críticas desde la presentación, destacando el compromiso de Sheinbaum pero cuestionando su impacto real, y pidiendo “menos gasto, más voto directo”, aunque opositores lo ven como perpetuación de Morena. Hay resistencias internas en la coalición gobernante, donde Sheinbaum impone recortes a financiamiento público y tiempos de spots (27% menos), forzando a partidos rémora a someterse o arriesgar su registro.
La crítica es contundente: esto no es ahorro para el pueblo –que iría a salud o educación, dice Sheinbaum–, sino un truco para aplastar pluralidad. Morena, con mayoría actual, aseguraría control eterno, reduciendo oposición a migajas. Es Maduro-style: bonito en papel, destructivo en práctica. Si pasa, adiós a contrapesos; México pagará caro esta “congruencia” autoritaria.



