Sheinbaum le cierra la puerta a la CNTE y deja que el caos magisterial se coma la CDMX
Sheinbaum rechaza reunirse con la CNTE y remite el diálogo a Segob y SEP
CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó este 16 de junio reunirse directamente con los líderes de la CNTE y mandó el asunto a Segob y SEP. Mientras tanto, la huelga nacional que arrancó el 1 de junio ya cumple más de dos semanas: plantón en el Zócalo, bloqueos, marchas y suspensión de clases en varios estados, con la sección 14 de Guerrero —liderada por Elvira Veleces— exigiendo “voluntad política” del gobierno federal. Las demandas de fondo siguen siendo las de siempre: abrogación total de la Ley del ISSSTE de 2007, desaparición de la USICAMM y control pleno de las plazas magisteriales.
Lo que revela esta postura no es fortaleza institucional, sino la misma debilidad de siempre. Sheinbaum, que heredó la relación clientelar de López Obrador con la CNTE, ahora se niega a sentarse con quienes durante años chantajearon al Estado con paros, tomas de casetas y afectación directa a millones de alumnos. Delegar no resuelve nada cuando las mesas técnicas ya llevan semanas sin acuerdo y los radicales amenazan con escalar hacia Paseo de la Reforma. Es la continuidad perfecta: prometer diálogo en campaña y, cuando llega la hora de gobernar, esquivar la responsabilidad mientras el país paga el costo en educación perdida y orden público roto.
La CNTE no representa a la mayoría del magisterio, pero sí tiene el poder de paralizar la capital y poner en jaque la imagen del gobierno. Que Sheinbaum prefiera que otros carguen con el problema solo confirma lo obvio: este gobierno sigue sin tener la autoridad ni la voluntad real de poner límites a un grupo que lleva décadas viviendo del conflicto y del presupuesto. El que no quiere negociar de frente, que no se queje después cuando el desorden se le salga de las manos.



