Sheinbaum les cierra la cartera a los científicos: “No se les dará dinero” por volver a México
Sheinbaum: “No se les dará dinero” a científicos de la diáspora que impartirán cátedras en México
CDMX.- En un acto que ya se volvió viral, Claudia Sheinbaum dejó el micrófono abierto y ordenó con claridad: “Explícales bien que no se les dará dinero”. Ocurrió durante la presentación del programa “Cátedras de la Diáspora Mexicana”, que busca que académicos y científicos mexicanos con doctorado en el extranjero impartan clases o dirijan tesis en universidades como la UNAM, UAM o IPN… sin remuneración alguna desde el gobierno federal. La presidenta presume la “diáspora con orgullo”, pero la realidad es cruda: el talento formado con recursos públicos se queda afuera mientras el presupuesto para ciencia sigue estancado en torno al 0.2% del PIB, muy lejos del 1% que exige la comunidad científica desde hace décadas.
Aquí está la contradicción que duele: mientras se niega cualquier apoyo económico a cerebros de alto nivel que quieren aportar a la educación nacional, el gobierno mantiene intactos y en expansión los programas de “apoyos” a millones que, según la propia crítica morenista, “prefieren no estudiar ni trabajar”. Es la misma lógica que durante años recortó 11% el presupuesto de los centros públicos de investigación y priorizó clientelismo sobre inversión real en conocimiento. México exporta profesionistas calificados a raudales —históricamente más de 400 mil solo en Estados Unidos— y la 4T responde con un programa simbólico que ni siquiera paga el boleto de avión.
Esta no es una anécdota de micrófono. Es la confesión brutal de un modelo que celebra la fuga de cerebros como si fuera victoria cultural y, al mismo tiempo, condena al país a la mediocridad científica. Sin talento de primer nivel no hay innovación, ni soberanía tecnológica, ni futuro. Sheinbaum y su equipo acaban de demostrar, sin querer, que para la 4T el verdadero “oprobio” no es perder a los mejores, sino tener que pagarles. México merece mucho más que esta miseria disfrazada de patriotismo.



