Sheinbaum niega la censura, pero “opina” que no vean TV Azteca y abre la puerta a investigarla
Sheinbaum: “No es censura, es una opinión” y sugiere investigar la privatización de TV Azteca
CDMX.- En la mañanera de este martes, Claudia Sheinbaum insistió en que su llamado del lunes a “no ver TV Azteca” no fue censura, sino “una opinión”, y que no está usando el poder del Estado contra la televisora. Afirmó tener derecho de réplica ante lo que considera una campaña de mentiras y ataques de Ricardo Salinas Pliego. Sin embargo, minutos después, a sugerencia de un colaborador, dejó caer que la Fiscalía debería “rascarle” al origen de los recursos con los que se privatizó Imevisión en 1993 para convertirse en TV Azteca.
Pati Chapoy, desde Ventaneando, fue contundente: no fue una opinión, fue una orden clara desde la tribuna presidencial. La televisora ya respondió con un comunicado acusando un “intento evidente de censura” y una agresión directa a la libertad de expresión, recordando que millones de mexicanos sintonizan sus contenidos por decisión propia.
Aquí está el problema de fondo, y duele decirlo: una presidenta que desde el atril oficial le dice al país qué canal debe evitar está ejerciendo presión política descarada, por más que después la disfrace de “opinión”. Invocar la privatización de hace 33 años —un tema prescrito y manoseado hasta el cansancio— solo sirve como distractor barato. En lugar de gobernar con seriedad los problemas reales de México, Sheinbaum opta por confrontar a un medio crítico y exhibe la misma intolerancia que tanto criticó en otros. Esto no fortalece la democracia, la erosiona.



