Ciudad de México.— En su conferencia matutina, la presidenta afirmó que su administración no comparte la represión de manifestaciones y que la fuerza pública puede contener, pero que “una cosa es contener y otra es reprimir”. Agregó que su gobierno nunca ha estado de acuerdo con la represión y que el conflicto debe resolverse de manera pacífica tanto por los manifestantes como por las autoridades.
Sheinbaum solicitó que las autoridades estatales den a conocer los nombres de las personas detenidas y que expliquen el uso de gases lacrimógenos, “si es que los utilizaron”. Indicó que no busca un debate personal con Lemus. Sobre una posible mediación, señaló que el tema corresponde a Jalisco y que la Secretaría de Gobernación podría intervenir solo si se le solicita.
Decenas de miles de personas marcharon en la zona metropolitana de Guadalajara para exigir agua potable de calidad. La jornada terminó con enfrentamientos, gases lacrimógenos y detenciones. El Gobierno de Jalisco reportó 39 personas detenidas, 28 policías lesionados y 31 civiles atendidos. La Fiscalía indicó que al menos 10 detenidos serían liberados. Otras versiones, basadas en denuncias en redes, mencionaron cifras más altas (entre 52 y 56), aunque no verificadas de forma independiente.
En relación con la crisis de agua, Sheinbaum se refirió a un esquema de financiamiento planteado por el gobernador (similar al CMRO usado en carreteras). Desde la visión federal, señaló que en el servicio de agua es distinto porque implica su operación, y Conagua le informó que involucraría operación privada. Buscan un mecanismo que no derive en privatización. El esquema requiere aprobación del Congreso de Jalisco (alrededor de dos tercios de los votos, según dijo), donde hay legisladores de Morena que se oponen. Este lunes habría una nueva reunión para revisar la propuesta, que contempla aportes estatales y federales; después la Federación podría opinar y presentar alternativas.
Sheinbaum sostuvo que Andrés Manuel López Obrador cumplió con su parte al construir la presa en su sexenio, mientras que el entonces gobernador Enrique Alfaro no resolvió el problema con las obras que realizó. Sobre las causas de la mala calidad del agua (líquido turbio y malos olores), afirmó que es responsabilidad de la administración local informarlo. El 6 de octubre, Lemus reconoció una crisis de agua potable “como nunca antes” y anunció que se dejará de usar temporalmente el agua de la presa Las Pintas, lo que implica tandeos durante unos seis meses.



