Sheinbaum quiere médicos “fáciles”: el peligroso culto a la mediocridad que pone vidas en riesgo
Sheinbaum critica los exámenes “muy difíciles” para formar médicos especialistas
CDMX.- En un video viral, la presidenta Claudia Sheinbaum criticó abiertamente que en el pasado se aplicaran exámenes “muy difíciles” para formar médicos especialistas, argumentando que era una estrategia neoliberal para limitar su número y empujarlos al sector privado. Según sus palabras, se buscaba crear “médicos de excelencia” para que no pasaran y se fueran al privado, mientras ahora se forman más del doble de especialistas que antes.
Esta declaración no es solo un error conceptual; es un ataque frontal a la meritocracia y a la seguridad de los pacientes. La medicina no es un oficio cualquiera: en manos de un especialista deficiente hay vidas en juego, diagnósticos erróneos, cirugías fallidas y complicaciones mortales. Bajar el nivel de los exámenes de residencia no resuelve el déficit histórico de especialistas —heredado de décadas de subinversión real en salud pública—, solo multiplica el riesgo de atender a millones con profesionales formados a la ligera. Datos verificados muestran que el aumento en plazas de especialidad ha sido notable en los últimos años, pero sin rigor académico, esa cantidad se convierte en peligro, no en solución.
Sheinbaum promueve la misma lógica de “cantidad sobre calidad” que ya ha degradado otros sectores. Exigir excelencia no es elitismo, es responsabilidad mínima ante pacientes que merecen médicos competentes, no improvisados del “bienestar”. Relajar filtros en una profesión donde el error cuesta vidas no es progreso: es negligencia criminal disfrazada de inclusión. México necesita más especialistas bien formados, no más títulos baratos.



