Sheinbaum quiere “regular” las redes… pero solo si la realidad se ajusta a la 4T
La presidenta plantea un debate nacional sobre contenidos y algoritmos para proteger a menores, empezando por consultar a docentes sobre celulares en escuelas
CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum planteó este lunes en su mañanera que la regulación de plataformas digitales y redes sociales no debe ser una decisión unilateral del gobierno, sino el resultado de un acuerdo entre partidos políticos y la sociedad. El objetivo declarado: definir qué hacer con los contenidos y los algoritmos, priorizando la protección de niñas, niños y adolescentes ante efectos en la salud mental, el “scrolling infinito”, contenidos sexuales no solicitados y el contacto con adultos. Primero consultará a más de un millón de docentes en los consejos técnicos del 24 y 25 de agosto sobre el uso de celulares en las aulas (ya restringido en 16 estados) y descartó una prohibición total a menores por considerarla “muy problemática”.
El anuncio se enmarca en un proceso que lleva semanas, con invitados expertos como Jonathan Haidt y foros regionales, y se alinea con debates similares en Australia, Brasil o juicios en Estados Unidos contra las grandes tecnológicas. Sheinbaum insiste en que no será imposición y que busca evitar acusaciones de censura, aunque el gobierno ya ha impulsado lineamientos de audiencias y acuerdos con Meta, Google y TikTok sobre violencia digital.
La sospecha es inevitable: cuando el poder habla de “regular algoritmos” y de que “vemos las redes y pensamos que esa es la realidad”, lo que realmente se busca es domesticar el único espacio que todavía no controla del todo. Proteger a los menores es un argumento impecable, pero en un país donde el crimen recluta adolescentes a mansalva, las escuelas públicas están en crisis y la narrativa oficial ya domina medios tradicionales, esta “discusión abierta” suena más a intento de silenciar críticas que a genuina preocupación. Si de verdad importaran los niños, empezarían por resolver lo que sí está en sus manos, no por ponerle candado a la red.



