Sheinbaum rechaza etiqueta de "Ley Maduro" en medio de polémica por reforma electoral
La presidenta afirmó que la propuesta de reforma electoral, aún en elaboración y prevista para febrero, no busca autoritarismo ni quitar autonomía al INE, sino reducir los elevados costos
CDMX.- En su conferencia matutina del jueves en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió con vehemencia la propuesta de reforma electoral que su gobierno alista para febrero, asegurando que no busca instaurar un régimen autoritario sino fortalecer la democracia participativa y electoral. Según detalló, el plan incluye reducir los elevados costos de las elecciones —que califica como las más caras del mundo—, garantizar la representación de minorías, modificar la elección de plurinominales para evitar decisiones cupulares y mantener la autonomía del INE, aunque con ajustes para “apretarse el cinturón”. Sheinbaum enfatizó que la iniciativa, aún en revisión con aliados como Morena, PT y PVEM, promoverá consultas ciudadanas y participación de mexicanos en el exterior, respondiendo así a críticas opositoras.
La oposición, sin embargo, ha bautizado el proyecto como “Ley Maduro”, evocando el control electoral en Venezuela, y acusa al gobierno de pretender perpetuarse en el poder al debilitar instituciones independientes. Expertos en la materia destacaron en redes la incomodidad de Sheinbaum ante este mote, mientras usuarios en X amplifican el rechazo, temiendo que siga el patrón de la reforma judicial de 2024, que ya generó alertas internacionales por violar derechos humanos según la ONU. Fuentes cercanas reportan que el debate en el Congreso será clave, con escepticismo de socios oficialistas sobre recortes que podrían afectar sus prerrogativas.
Aunque Sheinbaum promete diálogo y austeridad, el contexto de polarización sugiere un riesgo: si la reforma prioriza el ahorro sin blindar la equidad, podría erosionar la confianza en el sistema, como advierten analistas. Sin embargo, sus defensores ven una oportunidad para democratizar procesos dominados por élites partidistas, equilibrando el poder ciudadano con la necesidad de eficiencia fiscal. El verdadero desafío será si esta iniciativa une o divide aún más al país en vísperas de las intermedias de 2027.



