Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum respondió este miércoles con ironía a los señalamientos que Donald Trump hizo el martes ante la Asamblea General de la ONU, donde llamó a México “el epicentro de la violencia de los cárteles”. En su conferencia matutina planteó: “Yo podría decir: es muy difícil vivir junto a un país que tiene un nivel tan alto de consumo de drogas ilícitas. O podría decir: es muy difícil vivir junto a un país que tiene tanta producción de armas. Pero no lo voy a decir”.
La frase, que provocó risas en Palacio Nacional, fue su forma de devolver el planteamiento sin convertirlo en una acusación directa. Explicó que no lo diría “porque tenemos buena relación con el presidente Trump y el Gobierno de los Estados Unidos”. Añadió que ambos países trabajan de manera coordinada “y vamos avanzando”.
Sheinbaum también reprochó que se tome “una parte de la declaración” y no la otra. Recordó que, en el mismo discurso, Trump reconoció una “muy buena relación” con el gobierno mexicano y dijo que México también quiere combatir a los cárteles.
El discurso de Trump en la ONU
El 22 de septiembre, ante la 81ª Asamblea General en Nueva York, Trump afirmó que México es el epicentro de la violencia de los cárteles y que resulta inaceptable para Estados Unidos compartir una frontera de unas 2 mil millas —cerca de 3 mil 200 kilómetros— con un territorio que, según él, está controlado por esas organizaciones. Pidió que México recupere el control de su territorio.
Comparó a los cárteles con “el ISIS del hemisferio occidental” y los describió como enemigos “en guerra con la civilización”. En el mismo mensaje, sin embargo, dijo estar “muy orgulloso” de la relación con el gobierno de Sheinbaum y aseguró que han logrado “grandes avances”.
La frontera terrestre entre ambos países mide unos 3 mil 155 kilómetros.
El antecedente del 17 de septiembre
El consumo de drogas y el tráfico de armas ya habían aparecido la semana pasada. El 17 de septiembre, Sheinbaum respondió a un documento de Trump enviado al Congreso estadounidense sobre países de tránsito y producción de drogas. Entonces dijo que México no necesita que lo juzguen desde afuera, preguntó por las acciones de Estados Unidos contra distribuidores y lavado de dinero, y señaló que el poder de fuego del crimen organizado no se explica sin el paso ilegal de armas desde el norte.
Este miércoles, en lugar de ampliar esa confrontación, usó la ironía para señalar el otro lado de la frontera y, al mismo tiempo, reafirmar que la relación bilateral se mantiene y que hay trabajo conjunto.



