CDMX.— Claudia Sheinbaum arremetió este sábado contra Rubén Rocha Moya tras su regreso como gobernador de Sinaloa, exhibiendo que el mandatario actuó sin consultarle y que se enteró “por su tuit”. Rocha volvió el viernes al cargo después de tres meses y medio de licencia por las acusaciones del Departamento de Justicia de EE.UU. contra él y otros nueve funcionarios por presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa. La Presidenta no lo mencionó por nombre, pero el mensaje fue directo y demoledor.
“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”, escribió Sheinbaum en X. “Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder”. Y remató: “El poder sin principios se vuelve arrogancia”.
El golpe político es doble: no es solo el contenido, es la forma. “Me enteré de su vuelta por su tuit”, dijo Sheinbaum este sábado, confirmando que Rocha no habló con Palacio Nacional antes de reinstalarse. La misma versión confirmó el Gobierno: “La mandataria federal señaló que se enteró del regreso del Rocha Moya como gobernador de Sinaloa a través del tuit que el político publicó”.
Es la ruptura pública más dura entre Sheinbaum y un gobernador de su propio partido.
Sheinbaum completó la crítica con una frase que es ya consigna contra Rocha: “México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la nación es eterna. El pueblo no está para alimentar ambiciones personales”.
El aislamiento de Rocha es total. Morena nacional se deslindó: “Por lo anterior, Morena se deslinda de esta decisión”, aseguró el partido. Los 23 gobernadores de Morena cerraron filas con Sheinbaum: “Hacemos un llamado al Dr. Rubén Rocha Moya a la madurez y a la responsabilidad”. Y la bancada de Morena en Diputados le pidió reconsiderar su decisión porque “ningún interés o circunstancia personal debe comprometer los intereses superiores de la nación”.
Rocha concluye su mandato en octubre de 2027, pero su regreso -según El País- “certifican la falta de comunicación con el mandatario sinaloense” y “la dureza de Sheinbaum complica el futuro de Rocha en su cargo, sin apoyos visibles más allá de las fronteras del Estado”.
La crisis escala en Morena justo cuando el partido enfrenta la renovación de 17 gubernaturas en 2027, incluida Sinaloa, y mientras EE.UU. aún no envía la información para la detención con fines de extradición del gobernador.



