Sheinbaum saca el dedito autoritario: regaña al “pueblo bueno” que se atreve a protestar en Puebla
Sheinbaum regaña a pobladores que protestaron contra planta de reciclaje en Puebla
Puebla.- En pleno evento de entrega de viviendas en San José Chiapa, Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum no toleró las voces disonantes. Habitantes del municipio irrumpieron gritando “¡Fuera Armenta!” y acusándolo de oportunista y priista reciclado, mientras exigían la cancelación del polémico Polo de Economía Circular: una mega planta de reciclaje que el gobernador Alejandro Armenta impulsa a toda costa. En lugar de escuchar, Sheinbaum alzó el dedo, exigió “respeto” y los regañó como niños revoltosos, prometiendo recibir a “algunos” después del acto. El video ya circula y desnuda lo que tanto se niega: el talante vertical de quien llegó al poder prometiendo que “el pueblo manda”.
El proyecto, que Sheinbaum defendió hasta en su mañanera del viernes como una “fábrica de alta tecnología” que convertirá el 90% de la basura en insumos sin olores ni contaminación, es visto por los locales como una amenaza real. No los consultaron, no han visto la Manifestación de Impacto Ambiental y temen por el aire, el agua, sus tierras agrícolas y la salud de sus familias. Armenta, por su parte, les pidió “racionalidad” y aseguró que no hay razón para oponerse. El mismo discurso de siempre: imponer primero y negociar después, o nunca.
Este episodio no es un desliz. Es la prueba contundente de que la Cuarta Transformación, cuando el pueblo de verdad se planta, responde con autoritarismo puro. Sheinbaum y Armenta acaban de confirmar lo que muchos sospechaban: el “pueblo bueno” solo es bueno cuando aplaude. Cuando cuestiona, se le regaña. Así se gobierna hoy en México: con dedo en alto y oídos cerrados.



