Sheinbaum se esconde en un deportivo “seguro” mientras el pueblo le grita “¡Presidente!” a Salinas Pliego en el Azteca
Sheinbaum sigue el México-Sudáfrica desde un deportivo de la GAM mientras Salinas Pliego asiste al Estadio Azteca
CDMX.- En el partido inaugural del Mundial 2026 (México 1-0 Sudáfrica en el Estadio Azteca), la presidenta Claudia Sheinbaum decidió no pisar el estadio histórico ni el Fan Fest principal del Zócalo. Optó por seguir el encuentro desde el Deportivo Hermanos Galeana, en la alcaldía Gustavo A. Madero, acompañada de Clara Brugada y del alcalde local Janecarlo Lozano Reynoso, quien enfrenta denuncias vecinales por presunta protección a la banda “Los Tanzanios” y desvío de recursos en obras públicas. Allí, en un entorno controlado con simpatizantes, celebró el gol de Julián Quiñones y se levantó minutos antes del inicio para atender una llamada.
En contraste, Ricardo Salinas Pliego asistió directamente al Azteca y fue recibido con ovaciones y gritos de “¡Presidente, Tío Richie!” por parte de la afición, aunque también hubo voces críticas. Mientras la mandataria se refugia en un espacio “seguro” y alejado de cualquier riesgo de rechifla, el empresario se expone sin filtros en el escenario donde realmente se juega el partido.
Esta elección no es inocente. Un gobierno que presume cercanía con el pueblo y respaldo masivo prefiere la burbuja de un deportivo con autoridades cuestionadas antes que enfrentar al público real en el Azteca. La imagen de una presidenta que evita el estadio —mientras un particular recibe vítores— habla de temor, aislamiento y una desconexión evidente entre el discurso oficial y la realidad que se vive en las calles.



