Sheinbaum se lava las manos: "Cada quien decida", mientras PT y PVEM entierran su reforma electoral
Reforma electoral de Sheinbaum: Un golpe al sistema que divide hasta a sus aliados
CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum presentó en febrero de 2026 una iniciativa de reforma electoral que promete recortar el 25% del gasto en procesos electorales, redirigir fondos a programas sociales y obligar a que los diputados plurinominales sean elegidos directamente por voto popular, eliminando el control de las cúpulas partidistas. Sin embargo, esta propuesta, que según encuestas oficiales cuenta con más del 80% de respaldo ciudadano, ha generado un cisma incluso entre sus aliados. El PT, a través de la senadora Geovanna Bañuelos, asumió el costo político de rechazarla, argumentando falta de coincidencia en puntos clave, mientras el PVEM, liderado por Manuel Velasco, reafirma lealtad a Sheinbaum hasta el final de su mandato, pero evade hablar de costos por las diferencias evidentes en la iniciativa.
Esta reforma llega muerta al Congreso, sin la mayoría calificada necesaria, ya que Morena no la alcanza sola y sus socios se resisten a cambios que amenazan su supervivencia, como la reducción de financiamiento y plurinominales. Fuentes internas reportan un “plan B” para dividirla en etapas, priorizando la revocación de mandato en 2027 y posponiendo la elección de jueces, pero esto solo maquilla un intento burdo de concentrar poder, ignorando críticas de expertos como Luis Carlos Ugalde, quien advierte que debilita la autonomía del INE y fiscalización.
Es un atropello democrático disfrazado de austeridad: Sheinbaum se lava las manos con un “yo cumplí, depende de los diputados”, pero empuja una agenda que fractura su propia coalición y expone la hipocresía de PT y PVEM, partidos rémora que priorizan privilegios sobre el “proyecto de nación”. Si avanza, México pagará con más polarización y menos contrapesos; si fracasa, revelará la debilidad de un gobierno que presume fuerza pero no convence ni a los suyos.



