Ciudad de México.— La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró este martes que su gobierno no designará a los cárteles del narcotráfico como organizaciones terroristas. Lo hizo durante su conferencia matutina (“Conferencia del Pueblo”) en Palacio Nacional, en respuesta a la reciente decisión del gobierno de Argentina, encabezado por Javier Milei, de incorporar al Cártel de Sinaloa y a la Nueva Familia Michoacana a su Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).
Sheinbaum explicó: “Nosotros llamamos aquí ‘delincuencia organizada’ y la combatimos y trabajamos todos los días para la seguridad y la paz en nuestro país. Terrorismo es otra cosa, y además no queremos, sobre todo, que al llamarle de esta manera eso represente una injerencia en nuestro país”. Añadió que por eso impulsaron la modificación al artículo 40 de la Constitución, “porque no puede ser un pretexto para invasión, injerencia de cualquiera país en nuestro país”. Garantizó que su administración combate el narcotráfico diariamente.
Esta posición es consistente desde el inicio de su gobierno. En febrero de 2025, tras la designación de varios cárteles mexicanos (Sinaloa, CJNG, del Golfo, del Noreste, Cárteles Unidos y Nueva Familia Michoacana, entre otros) como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) por el gobierno de Estados Unidos bajo Donald Trump, Sheinbaum rechazó la etiqueta. Argumentó que, según el marco jurídico mexicano, el terrorismo implica fines políticos de desestabilización o derrocamiento de gobiernos, mientras que los cárteles buscan principalmente lucro mediante el tráfico de drogas y otras actividades delictivas. Insistió en que “ellos pueden nombrarles como quieran, pero eso no les da derecho a intervenir” y promovió reformas constitucionales para blindar la soberanía.
La modificación al artículo 40 busca impedir que clasificaciones extranjeras justifiquen actos de injerencia, golpes de Estado, interferencia electoral o violaciones territoriales (por tierra, mar o aire). México ha mantenido una línea de “coordinación y colaboración sin subordinación”, rechazando operativos conjuntos de fuerzas extranjeras en territorio nacional y priorizando el intercambio de inteligencia y cooperación bajo sus propias leyes.
Designaciones internacionales
Estados Unidos ha ampliado la lista a al menos ocho grupos vinculados a México. Argentina, bajo Milei, se sumó en octubre de 2026 al designar específicamente al Cártel de Sinaloa y la Nueva Familia Michoacana (junto con grupos de Colombia y Ecuador como FARC-EP, ELN y Los Tiguerones), argumentando su capacidad transnacional y alineándose con políticas de seguridad regional. Costa Rica y otros países de la región han tomado medidas similares, en un contexto de mayor presión hemisférica contra el narcotráfico y el “narcoterrorismo”.
Sheinbaum se niega a usar el término pese a que países como Estados Unidos, Francia, Argentina, Colombia, Costa Rica y El Salvador combaten a estos grupos bajo esa denominación, y atribuyen su postura a evitar injerencia extranjera. El gobierno mexicano, por su parte, subraya que el combate a la delincuencia organizada es prioritario y se realiza diariamente, pero dentro del respeto a la soberanía nacional.
La diferencia conceptual y jurídica entre “delincuencia organizada” y “terrorismo” sigue siendo el eje de la política de seguridad exterior de México frente a estas designaciones.



