Sheinbaum vs Alito: Presidenta lo llama "porro" y defiende a Noroña; "No se meta y póngase a gobernar", le revira dirigente del PRI
El trasfondo de la controversia se complica con revelaciones sobre Noroña.
CDMX.— Qué espectáculo en el circo político mexicano! La presidenta Claudia Sheinbaum, con guantes de activista universitaria, salió a defender a su fiel escudero, el senador Gerardo Fernández Noroña, tras su bronca con el líder del PRI, Alejandro "Alito" Moreno. Con un dejo de nostalgia sesentera, Sheinbaum tildó a Moreno de "porro" y soltó que el pleito en el Senado "muestra lo que es el PRIAN", como si hubiera desenterrado un viejo guion de la UNAM. No conforme, metió en la misma bolsa al panista Jorge Romero, apodado "jefe del Cártel Inmobiliario", porque, claro, nada dice "democracia" como un buen apodo. Alito, desde su esquina, le devolvió el golpe: "Que se dedique a gobernar y no a polarizar", porque, según él, la política es cosa de machos legisladores, no de presidentas metiches.
El sainete estalló el miércoles en la antigua sede del Senado, donde Moreno y Noroña decidieron que los puños hablan más que las palabras tras una sesión de la Comisión Permanente. Sheinbaum, desde el púlpito de Palacio Nacional, revivió sus días de juventud para comparar a Moreno con los porros que, según ella, le dieron un susto a su hermano en la Facultad de Derecho: "Los mismos porros de entonces, los de ahora". ¡Vaya memoria selectiva! La presidenta acusó al PRI y al PAN de ser la encarnación del autoritarismo, mientras esquivaba con gracia el tema del desafuero de Moreno que exige Noroña. Eso sí, no perdió la oportunidad de señalar un supuesto "linchamiento mediático" contra su senador favorito, con el 90% de las tendencias en redes siendo, oh sorpresa, puro bot pagado. ¿Quién los financia? Misterio digno de una telenovela.
Moreno, con cara de "no me ayudes, compadre", salió a dar conferencia flanqueado por su séquito priista, jurando que es "un político serio" y no el matón de barrio que Sheinbaum pinta. "Las declaraciones que generen polarización, nosotros las lamentamos", dijo, mientras casi se le escapa una lágrima por el México dividido. Acusó a Noroña de provocar con insultos, especialmente contra la senadora Lilly Téllez, y de ser un "patán, mentiroso, barbaján". Para rematar, sacó el arsenal: los nexos de Noroña con Nicolás Maduro y Manuel Bartlett son, según él, el colmo de la desfachatez. "Con el PRI no, aquí se topó con pared", bramó, como si el tricolor fuera el último bastión de la virtud.
Y mientras estos titanes se dan con todo, Noroña no se queda atrás en el arte de la controversia. Según Reforma, el senador ha estado recolectando 500 mil pesos en donativos ilegales en 2025 a través de su canal de YouTube, porque nada grita "austeridad republicana" como un SuperChat desde el Senado o su nueva mansión de 12 millones de pesos en Tepoztlán. ¿Cómo pagó esa casa? Nadie lo sabe, pero Noroña jura que todo es transparente, aunque su cuenta bancaria no sea precisamente un libro abierto. La Ley de Responsabilidades Administrativas prohíbe estas donaciones, pero parece que las reglas son solo sugerencias para el presidente del Senado.
En este circo de tres pistas, Sheinbaum defiende la democracia mientras etiqueta a sus rivales de matones, Moreno se vende como el defensor de la libertad frente a un Morena perseguidor, y Noroña, bueno, sigue siendo Noroña: un torbellino de polémica que cobra en dólares y vive como magnate. Los videos del pleito circulan, las redes arden con bots, y México sigue preguntándose si el diálogo parlamentario es pedirle peras al olmo. ¡Que siga el show!