Sheinbaum y Alcalde contra los “bots de ultraderecha”: cuando el descontento se convierte en conspiración extranjera
Sheinbaum atribuye críticas a “bots de ultraderecha” y no descarta acciones legales
CDMX.- En plena víspera de la inauguración del Mundial 2026, Claudia Sheinbaum aseguró que las críticas a su gobierno provienen de redes de bots vinculadas a la “ultraderecha internacional” y a la derecha mexicana, y no descartó investigar su financiamiento ni emprender acciones legales. Un día antes, su consejera jurídica Luisa María Alcalde presentó en la conferencia “Derecho de Réplica” un supuesto mapa de 86 cuentas “trolls” coordinadas y un ecosistema de 52 mil usuarios que, según ella, operan desde México, EE.UU., España, Argentina y hasta Indonesia o Turquía para generar narrativas de “Estado fallido” y desprestigiar la sede del torneo.
El problema técnico es evidente. Desde 2019 X desactivó el etiquetado preciso de geolocalización en publicaciones (la opción es opt-in y limitada), y la ubicación del perfil es un campo de texto libre que cualquiera puede poner “En la Luna”. Afirmar con precisión el país de origen de cuentas críticas es, en la práctica, una inferencia poco fiable y fácilmente manipulable con VPN.
Lo que realmente incomoda al gobierno no son algoritmos extranjeros, sino el hartazgo visible en calles y redes: protestas de la CNTE que bloquean accesos al Zócalo en pleno Mundial, reclamos por inseguridad persistente, corrupción y promesas incumplidas. En lugar de responder con datos o soluciones, el oficialismo opta por la victimización clásica: todo crítica es “operación de ultraderecha” o “bots pagados”. Esa narrativa no desmonta el descontento ciudadano; solo lo estigmatiza y prepara el terreno para silenciarlo.



