Sheinbaum y Cuba: la solidaridad que delata un modelo incómodo
Sheinbaum defiende el apoyo a Cuba en medio de su crisis energética
CDMX.- En un video viralizado por Sociedad Civil México, se cuestiona abiertamente por qué a la presidenta Claudia Sheinbaum le urge tanto que “no caiga” Cuba. La respuesta que ofrece el material es directa y sin anestesia: defender dictaduras no es solo política exterior, sino un espejo del México que Morena sueña. Mientras La Habana enfrenta un colapso energético con apagones masivos, México ha enviado en las últimas semanas varios buques con ayuda humanitaria —comida, medicinas y suministros— y Sheinbaum ha confirmado en mañanera que busca fórmulas para reanudar el envío de petróleo sin afectar el mercado interno ni provocar sanciones de Washington.
La mandataria lo justifica como “apoyo al pueblo cubano” y minimiza el carácter dictatorial del régimen al calificarlo de “opinión de algunos”. En paralelo, mantiene los acuerdos de médicos cubanos en México y ha pedido intervención de la ONU. Datos verificados confirman que, desde febrero, han partido al menos dos envíos oficiales de más de 2.000 toneladas y que el gobierno analiza alternativas diplomáticas para retomar los despachos de crudo que pausó temporalmente por presión estadounidense.
Hasta aquí los hechos. Lo preocupante es el contraste: México destina recursos públicos a sostener un régimen de 67 años sin elecciones libres ni pluralismo, mientras enfrenta rezagos internos en salud, pensiones y seguridad. La “solidaridad” ideológica revela más de lo que pretende ocultar: una afinidad con modelos de control centralizado que, para muchos analistas, anticipa el rumbo que ciertos sectores de Morena quisieran imprimir al país. No es caridad; es coherencia ideológica. Y eso, justamente, es lo que el video pone sobre la mesa sin rodeos.



