Veracruz.— Los tres sobrinos del expresidente Andrés Manuel López Obrador sí trabajan en el gobierno de Rocío Nahle, pero “no son aviadores, no es para alarmarse”, reconoció el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil.
Con carrera priista y hoy en Morena, Ahued trató de justificar la integración de los hijos de Arturo López Obrador —hermano distanciado del expresidente— a la plantilla estatal, y negó que sea un caso de influyentismo.
El funcionario admitió que en la Secretaría de Gobierno (Segob) que él encabeza trabaja Pedro Arturo López Herrería.
“Conmigo está Pedro, que es este hermano de ellos. Es un muchacho sumamente decente; pueden verlo en Palacio. Es un ejemplar padre de familia, está muy decente, no tengo queja y tiene un salario, vaya, que no es para alarmarse”, dijo.
Ahued justificó la contratación no por el lazo familiar con López Obrador, sino por la cercanía con sus hijos: “Él estudió en la universidad con mis hijos y cuando llegué, humildemente me fue a pedir un espacio y mira, estoy muy contento”.
El secretario también admitió que las otras dos sobrinas están incrustadas en la administración de Nahle:
Erandi López Herrería en la Secretaría de Salud.
Erandi López Herrería como rectora del Colegio de Veracruz (Colver).
Sobre ellas, señaló: “Son unas muchachas profesionistas, trabajadoras y decentes, que no tienen por qué negarles el derecho a laborar”.
En el caso de Erandi, defendió su nombramiento al frente del Colver asegurando que antes el instituto era “una agencia de colocación de amigas y amistades”.
El exalcalde de Xalapa insistió en desligar a los tres jóvenes de la figura de su tío:
“Estos muchachos no tienen la culpa de lo que hagan sus papás, mis hijos no tienen la culpa de lo que yo haga, ni que lo haga el tío que fue presidente, y que el papá se peleó con el hermano. Ellos tienen una trayectoria educativa y estudiantil y familiar extraordinaria”.
La admisión ocurre luego de que se documentó que los tres sobrinos del exmandatario forman parte del gobierno veracruzano, uno de ellos con un salario superior al de la propia gobernadora, en un gobierno que llegó al poder con el discurso de combatir el nepotismo y el influyentismo.



