Sombras de fraude en la revocación de Oaxaca: Jara se queda, pero el voto se tambalea
Salomón Jara se mantiene en la gubernatura de Oaxaca tras consulta de revocación de mandato
Oaxaca.- En una jornada marcada por baja participación y serias denuncias de irregularidades, el gobernador Salomón Jara Cruz, de Morena, emergió con un aparente respaldo para continuar en el cargo tras la consulta de revocación de mandato celebrada el 25 de enero de 2026. Sin embargo, videos virales en redes sociales exponen presuntos actos de fraude electoral, como el relleno de urnas y la entrega de dádivas a cambio de votos, que cuestionan la integridad del proceso y revelan las grietas en la llamada “democracia participativa” impulsada por el partido en el poder.
Los resultados preliminares del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) muestran que, con el 93% de las actas computadas, el 58% de los votantes (alrededor de 545,000 sufragios) optaron por mantener a Jara en la gubernatura, mientras que el 39% (unos 365,000) pidieron su revocación, con un 3% de votos nulos. La participación se quedó en un tibio 29-30%, muy por debajo del 40% requerido para que el ejercicio sea vinculante, según la ley local. Esto significa que, legalmente, Jara no está obligado a nada, pero él lo celebró como una “victoria del pueblo” en un mensaje en redes, prometiendo más desarrollo para el estado.
El contexto no es menor: esta fue la primera revocación de mandato para un gobernador en México, un mecanismo promovido por Morena como herramienta de empoderamiento ciudadano, pero que en la práctica expuso divisiones internas –como la fractura con el PT– y un desinterés generalizado. Con una lista nominal de más de 3 millones de electores, solo unos 940,000 acudieron a las urnas, pese a la instalación de 2,815 casillas. Críticos señalan que Jara “pasó de panzazo”, con un apoyo apenas mayoritario en un mar de abstencionismo.
Lo que eleva la controversia son las evidencias de presunto fraude. Un video grabado en una casilla muestra a funcionarios confrontados por votantes: reportan solo 92 sufragios emitidos, pero las urnas rebosan con boletas extras, y se menciona un pago de 5,000 pesos para “embarazar” las urnas –término coloquial para rellenarlas ilegalmente-. En las imágenes, se exhiben listas nominales con sellos falsos en nombres de personas que no votaron, como un tal Alexis, cuya credencial electoral aparece intacta. Otro clip, filmado en San Pedro Amuzgos, captura a mujeres indígenas saliendo de una casilla con bolsas y comentando que reciben “mantas” (telas o cobijas) a cambio de votar por la permanencia de Jara. “Por eso viene la gente, por una pieza de manta”, se oye en la grabación, mientras una voz denuncia: “Esto es fraude”.
Estas denuncias no son aisladas. En X, usuarios advierten que esto es “una muestra de lo que viene en futuras elecciones”, con acusaciones de acarreo y compra de votos. Medios locales como Tiempo Digital reportan “cifras cuestionadas y sospechas de fraude”, mientras que El País destaca cómo la baja participación electoral y las irregularidades exhiben las debilidades de Morena en Oaxaca. Hasta ahora, no hay anuncios de investigaciones oficiales por parte del IEEPCO o la Fiscalía Electoral, lo que alimenta el escepticismo.
En un estado con altos índices de pobreza y tradición indígena, estos actos reviven viejos fantasmas del clientelismo priista, pero ahora bajo el manto de la “transformación”. Si bien Jara se queda, la legitimidad de su mandato pende de un hilo: ¿fue una ratificación genuina o un ejercicio manipulado? Las urnas hablan, pero las sombras gritan más fuerte.



