Puebla.— El supermercado “El Rey del Ahorro” premió a su gerente Luis Enrique Cruz con un cheque de 20 mil pesos —unos 1,184 dólares— y lo nombró gerente del año por haber salvado a una niña de 3 años de ser atropellada en Puebla. El reconocimiento, entregado tras viralizarse el video de seguridad, busca subrayar que la empresa premia no solo resultados comerciales, sino también valores y actos de responsabilidad.
Cruz, de 34 años, recibió el incentivo en la sucursal de la avenida 11 Sur, en San Isidro Castillotla.
“Actué por instinto, para protegerla”.
Los hechos ocurrieron el domingo 6 de septiembre de 2026, alrededor de las 14:00 horas, cuando la tienda estaba por cerrar. Cruz se encontraba afuera moviendo mercancía con un patín hidráulico. En ese momento, la menor salió corriendo del local hacia la avenida, una de las vialidades más transitadas de esa zona de Puebla. Su madre intentó alcanzarla, pero resbaló y cayó. Un vehículo gris se aproximaba. El gerente dejó lo que hacía, corrió, tomó a la niña y ambos cayeron al pavimento. La pequeña no sufrió lesiones graves; él reportó raspones en los codos y una rodilla. Después la entregó a sus padres, quienes más tarde le agradecieron.
Las cámaras del propio negocio captaron la secuencia. El video se difundió el domingo y cobró fuerza el lunes. Medios nacionales e internacionales reprodujeron las imágenes.En entrevistas posteriores, Cruz insistió en que no calculó el riesgo.
“Fue por instinto, impulso, querer proteger a la niña. Tengo un niño de 3 años, prácticamente, entiendo cómo son los niños a esa edad. Salen corriendo, no miden las consecuencias de lo que puede pasar. De ahí yo me activé, vi lo inminente y fue como acción. Gracias a Dios se logra salvaguardar su vida. La verdad, siempre, hacer el bien y hacer lo correcto es lo mejor”, declaró.
También dijo: “Mi impulso no fue de pensar nada, fue al momento y querer salvar a la niña, protegerla, que no le pase algo”. Y añadió que “el instinto de padre es lo que me hace accionar”. Pidió a los padres mayor atención en lugares públicos.
Tras recibir el bono, agradeció a la empresa. Según relató, el gesto refuerza su lealtad al trabajo porque, dijo, premian este tipo de acciones y los valores que la organización dice representar.La niña está bien. Cruz retomó sus labores. El caso se ha leído como un ejemplo de reacción inmediata: no buscó protagonismo, actuó y después volvió a su rutina.



