Tabasco.- Según datos oficiales de la Secretaría de Hacienda, la deuda pública de Tabasco subió casi 28% entre el primer trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026. Las reservas de efectivo disponibles cayeron de 4 mil 311 a 2 mil 539 millones de pesos, y los pasivos de corto plazo crecieron 28.2% hasta alcanzar 2 mil 481 millones. El gobernador Javier May Rodríguez, en el poder desde octubre de 2024, ha solicitado autorizaciones para nuevo endeudamiento plurianual, mientras el propio gobierno presume finanzas “sanas” y responsables.
Al mismo tiempo, May aseguró en público que en su administración “no hay corrupción ni moches”. Sin embargo, el gasto en la cartelera de la Feria Tabasco 2026 genera serias dudas: se erogaron 107.4 millones de pesos por artistas, cuando estimaciones de mercado sitúan el costo real en torno a 60 millones. La diferencia supera los 47 millones y ha motivado un recurso de queja formal para exigir detalles de los pagos a figuras como Enrique Iglesias y Julión Álvarez, así como la justificación completa del contrato. Hasta ahora, la respuesta oficial ha sido insuficiente y opaca.
Este escenario dibuja un patrón claro de deterioro fiscal y falta de rendición de cuentas bajo el gobierno morenista de Tabasco. Mientras las arcas se vacían y la deuda crece, se prioriza el dispendio en espectáculos sin transparencia, contradiciendo el discurso de austeridad y poniendo en riesgo la capacidad del estado para atender necesidades reales de la población. La retórica contra la corrupción choca frontalmente con contratos millonarios que no resisten el escrutinio público.
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