Teotihuacán bajo fuego: el precio de abandonar el patrimonio mexicano al narco y la negligencia oficial
“Años de desatención presupuestal dejaron desprotegido el patrimonio”: el Sindicato Nacional de Restauradores del INAH tras el tiroteo en Teotihuacán
CDMX.- El tiroteo del 20 de abril en Teotihuacán no fue un “incidente aislado”, como quisieran minimizarlo. El Sindicato Nacional de Restauradores del INAH lo denunció claramente: es la consecuencia directa de años de desatención presupuestal al sector cultura, que ha dejado zonas arqueológicas sin vigilancia suficiente y expuestas a la delincuencia.
Lo grave es que esto ocurre en uno de los sitios más emblemáticos de México, patrimonio de la humanidad, donde visitantes y trabajadores ya reportaban desde hace tiempo deterioro, abandono y presencia creciente de grupos criminales que incluso cobran “cuotas” en otras zonas arqueológicas. Reducciones presupuestales documentadas —como el recorte del 31% en vigilancia según reportes de Milenio— han dejado al INAH con las manos atadas mientras el crimen organizado avanza sin freno.
Esta tragedia desnuda la hipocresía de un gobierno que presume de “prioridades sociales” mientras destina recursos millonarios a obras faraónicas y programas clientelares, dejando que el corazón cultural del país se pudra. Negar la crisis o culpar a sexenios anteriores ya no cuela: años de recortes sistemáticos, opacidad y falta de estrategia de seguridad en sitios patrimoniales han convertido joyas históricas en territorios de riesgo. México merece mucho más que lonas y discursos; exige recursos reales y voluntad política para proteger lo que nos pertenece a todos. La sangre en Teotihuacán es la factura de esa omisión imperdonable.
Frente a estas denuncias, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) respondió que no se redujo el presupuesto para la seguridad en zonas arqueológicas y museos, afirmando que hoy hay más recursos que en 2025, con operativos reforzados mediante personal especializado y mejores condiciones para los visitantes en sitios como Teotihuacán. Sin embargo, esta versión oficial choca con las quejas recurrentes de trabajadores y sindicatos, quienes insisten en que los recortes, la falta de equipo operativo y la insuficiente vigilancia han dejado expuesto el patrimonio nacional, permitiendo que tragedias como esta ocurran en uno de los símbolos más importantes de la identidad mexicana.






