Washington.— La relación entre México y Estados Unidos vive su momento más esquizofrénico en décadas, y lo expone esta semana la revista The Atlantic en un reportaje titulado “The Schism Within the Trump Administration on Mexico”.
Firmado por Kevin Sieff y Vivian Salama, dos de los reporteros más experimentados en la cobertura de México, el texto describe una Casa Blanca partida en dos, con dos Méxicos completamente distintos según quién hable.
Es, dice The Atlantic, el caso que mejor exhibe la fractura interna del segundo gobierno de Donald Trump.
El México de “#TogetherWeAchieveMore”
De un lado está el embajador Ronald D. Johnson, ex militar y ex CIA, llegado a México en la primavera de 2025. Es el primer embajador de Trump con cuenta oficial en Truth Social y en cada post etiqueta al presidente.
Su México es, en palabras de The Atlantic, de “feliz cooperación”. En solo dos semanas ha presumido en redes operativos conjuntos para descabezar cárteles, frenar el gusano barrenador, detener tráfico de fauna, desmantelar finanzas criminales y hasta exportar soya.
Johnson habla de “coordinación estrecha”, de “acción decisiva” y llama a Omar García Harfuch “Batman” por sus avances contra el crimen.
No es retórica vacía, subraya la revista. Citando a oficiales estadounidenses en México y a un ex funcionario retirado, The Atlantic reconoce que bajo Claudia Sheinbaum la cooperación en seguridad es “masiva” y la mejor en más de una década:
México actuó con inteligencia de EE.UU. para detener a capos.
Extraditó a más de 100 criminales.
Detuvo a miles de migrantes antes de que llegaran a la frontera.
Aceptó recibir a deportados de terceros países en el sur del país.
Revirtió la hostilidad de AMLO hacia la DEA, que hoy participa en operativos mayores.
Las aprehensiones en la frontera, recuerda The Atlantic, han caído 90% desde 2023 gracias a esa colaboración.
Hasta el jefe de la DEA, Terry Cole, que en julio dijo que “el gobierno mexicano y los cárteles son lo mismo”, un mes después apareció sentado junto a Harfuch en Argentina contando cómo celebraron juntos la muerte de El Mencho: “Omar y yo compartimos información a diario”.
El México de “hay que bombardear”
Del otro lado está Stephen Miller, el arquitecto de la política anti-inmigrante de Trump.
Su México, escribe The Atlantic, es un narco-Estado dominado por cárteles que se niega a cooperar, donde organizaciones terroristas “matan, extorsionan, secuestran”. En entrevistas en Fox News ha comparado a Ciudad de México con Bagdad.
Sheinbaum le respondió con ironía pidiéndole a su canciller que le mandara “los datos que quizá no conoce”: CDMX tiene una tasa de homicidios similar a Portland, Oregon.
Miller, revela la revista, presiona dentro de la Casa Blanca por una acción militar unilateral en México: un ataque contra un narcolaboratorio o un escondite de cártel.
Cuando The Atlantic preguntó a la Casa Blanca por la contradicción, la vocera Lauren Bis repitió la línea dura: “Es inaceptable que organizaciones terroristas extranjeras controlen vastos territorios en México, incluida toda la región que bordea directamente con EE.UU.”.
La trampa para México
La revista ubica el punto donde esa esquizofrenia se vuelve peligrosa: la revisión del T-MEC.
La semana pasada, tras la ronda de elogios de Johnson, el secretario Marco Rubio se reunió en Washington con el canciller mexicano Roberto Velasco y revivió un viejo reclamo: México no detiene a sus propios ciudadanos. Más de la mitad de los detenidos por la Border Patrol en julio eran mexicanos.
Para funcionarios mexicanos citados por The Atlantic, es una exigencia ilegal: detener a mexicanos por moverse dentro de su propio país “sería una violación de la ley mexicana”, explica el ex comisionado de Migración Tonatiuh Guillén.
Más grave: Miller y Peter Navarro han planteado en privado usar la revisión del T-MEC para chantajear a México en migración y seguridad, o directamente sacar a EE.UU. del acuerdo. Si eso pasa, advierte The Atlantic, los costos de manufactura en Norteamérica se dispararían y el comercio quedaría a merced de disputas de seguridad nacional.
Como resume el analista Ghaleb Krame, citado por la revista: “La ambigüedad es la herramienta. Mientras México no sepa con certeza qué activará al Pentágono y qué satisfará a la DEA, seguirá entregando información”.
The Atlantic también deja un dardo para Sheinbaum, a la que describe en la mirada de la intelectualidad mexicana como otra jugadora del doble discurso: “emplea un discurso anti-imperialista para consumo interno, mientras es discreta y selectivamente servil a Estados Unidos”, cita al ex embajador Ricardo Pascoe.
Mientras denuncia la muerte de 17 mexicanos en custodia de ICE, mantiene intacta la cooperación en seguridad y migración.
Trump, en el centro, encarna ambos polos: llama a Sheinbaum “fantástica” y “elegante”, con “una voz hermosa”, y al mismo tiempo repite que “los cárteles gobiernan México”.
Crédito: Reportaje “The Schism Within the Trump Administration on Mexico”, de Kevin Sieff y Vivian Salama, publicado en The Atlantic, septiembre de 2026.



