
Katmandú, Nepal.— Lo que comenzó como una mañana tranquila en el Himalaya se convirtió en una catástrofe humanitaria de gran escala. Al menos 16 a 22 personas han muerto este miércoles en Nepal y cientos más permanecen desaparecidas tras una violenta riada y deslizamientos de tierra que golpearon el corredor montañoso fronterizo con China, en el Tíbet.
El balance humano
La situación más crítica es la de los viajeros. La Junta de Turismo de Nepal (NTB) ha incluido a 384 viajeros —291 extranjeros y 93 nacionales— en una lista provisional de personas sin localizar.
El desglose preliminar incluye:
105 ciudadanos indios, 37 indios no residentes
17 malasios, 12 británicos
4 sudafricanos, 3 estadounidenses, 1 australiano y 1 neerlandés
Se trata en su mayoría de peregrinos que se encontraban en Nepal camino del Kailash Mansarovar Yatra, en el Tíbet. Las autoridades advierten que la cifra podría aumentar y que aún están verificando si todos fueron arrastrados por la riada.
A ellos se suman decenas de efectivos de seguridad nepalíes incomunicados: 26 policías, 9 miembros de la Policía Armada y 44 militares destinados en Timure y Mailung.
En el lado chino, en el puerto de Gyirong, las autoridades han informado de “importantes víctimas y desaparecidos”, pero sin un balance oficial aún.
¿Qué provocó la riada?
El Gobierno nepalí apunta a un sismo como desencadenante. El ministro de Asuntos Exteriores, Shishir Khanal, declaró ante el Parlamento:
“Un terremoto ocurrió a las 8:37 de hoy y, debido a ello, se produjo un gran deslizamiento de tierra que bloqueó el río, lo que parece haber causado la inundación”.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró a esa hora, 02:52 GMT, un temblor de magnitud 4,4 con epicentro 77 km al noroeste de Kodari, a 10 km de profundidad. El deslizamiento habría taponado el cauce del río Bhote Koshi, liberando luego una masa brutal de agua, lodo y escombros.
Sin embargo, la explicación sigue siendo preliminar. La autoridad de gestión de desastres y el Departamento de Hidrología investigan si también pudo producirse el vaciamiento de un lago glaciar, como ocurrió en julio de 2025 en el mismo corredor, cuando otra riada dejó al menos 11 muertos y destruyó el Puente de la Amistad.
La masa de agua llegó hacia las 9:15 hora local al río Bhote Koshi desde la zona tibetana.
Devastación total
La crecida golpeó primero el distrito fronterizo de Rasuwa, especialmente Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, donde arrasó viviendas, mercados y obras hidroeléctricas, y después avanzó hacia el sur por el curso del Trishuli hasta Nuwakot.
Las imágenes de televisión muestran viviendas derrumbadas, automóviles arrastrados y un puente metálico engullido. “Hay devastación mires por donde mires. Los asentamientos junto al río han sido arrasados por completo. Cinco de mis familiares están desaparecidos”, declaró un trabajador sanitario de Rasuwa a Reuters.
El daño energético es masivo: alrededor de 430 megavatios de capacidad de generación hidroeléctrica se han visto afectados, más del 12% del total del país.
Rescate contrarreloj
Nepal ha desplegado al Ejército, policía, equipos médicos y helicópteros, pero los cortes de carreteras y el nivel del agua dificultan el acceso. Las autoridades han pedido a los habitantes de las riberas que se desplacen a terrenos elevados.
En Pekín, el presidente Xi Jinping ordenó movilizar todos los medios disponibles e intensificar la búsqueda, mientras el vice primer ministro Zhang Guoqing se desplazó al lugar para supervisar las tareas.
La Cruz Roja ha activado equipos de respuesta y ha pedido a las comunidades mantenerse alerta y seguir instrucciones oficiales.
Esta es una noticia en desarrollo. Se espera un nuevo balance oficial en las próximas horas.


