¡Tragedia en Sinaloa: Mineros ejecutados por el narco y un gobierno que solo mira!
Tragedia en Concordia: Identifican cinco cuerpos de los 10 mineros secuestrados en Sinaloa
CDMX.- En un nuevo golpe a la seguridad en México, diez mineros de la empresa canadiense Vizsla Silver fueron secuestrados el 23 de enero en Concordia, Sinaloa, por un comando armado ligado al crimen organizado, en medio de la guerra intestina entre facciones del Cártel de Sinaloa. Hasta este lunes, la Fiscalía General de la República (FGR) confirmó el hallazgo de diez cuerpos en fosas clandestinas en la comunidad de El Verde, con cinco ya identificados: Antonio de la O Valdez (36 años), Ignacio Aurelio Salazar Flores (40), José Manuel Castañeda Hernández (43), José Ángel Hernández Vélez (38) y otro más pendiente. El gobernador Rubén Rocha Moya desplegó un operativo con mil 190 elementos militares, pero el daño ya estaba hecho, sumándose a los cientos de desaparecidos que plagan el estado desde la escalada de violencia en 2024.
La presidenta Claudia Sheinbaum, en su mañanera, se limitó a un tibio “lamentamos mucho lo ocurrido” y a prometer que “no vuelva a pasar”, mientras asegura que hay detenidos y contacto con las familias. Sin embargo, esto no oculta la realidad: el gobierno federal mantiene contacto con la empresa y autoridades locales, pero no ha habido avances concretos contra los responsables, ni mención a un diálogo directo con Canadá pese a los intereses extranjeros involucrados. Fuentes destacan que Sinaloa es el “laboratorio” fallido de la estrategia de seguridad de Sheinbaum, heredada de López Obrador, donde las fosas clandestinas son el pan de cada día.
Esta respuesta es una burla absoluta a las víctimas y sus familias. Mientras el país se desangra con miles de muertos por la política de “abrazos no balazos”, Sheinbaum posa de compasiva sin acciones contundentes, priorizando giras y discursos vacíos sobre una crisis que su administración no controla. Es hora de exigir justicia real, no condolencias baratas: el narco manda en Sinaloa, y el gobierno solo cuenta cadáveres. ¡Basta de impunidad!



