¡Traición a la patria! Morena desata la guerra contra Maru Campos por exigir la cabeza de Rocha Moya
Maru Campos exige entregar a Rocha Moya; Morena la llama “traidora a la patria”
Chihuahua.- La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, exigió al gobierno federal entregar a Rubén Rocha Moya —gobernador con licencia de Sinaloa— a las autoridades, tras las acusaciones formales de Estados Unidos por vínculos con el Cártel de Sinaloa, corrupción y protección al narcotráfico a cambio de sobornos. Rocha Moya, señalado por fiscales de Nueva York desde abril de 2026, ya enfrenta solicitud de extradición y pidió licencia temporal. Campos rechazó cualquier intervención unilateral extranjera, pero advirtió que la soberanía no puede ser excusa para blindar la impunidad y que fortalecer el Estado de derecho es la verdadera defensa nacional.
Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena, contestó descalificando a Campos como “traidora a la patria” y recordando que Chihuahua figura entre los estados con mayor violencia. El golpe es tan predecible como débil: en lugar de explicar por qué su partido sigue protegiendo a un gobernador señalado por la justicia estadounidense por aliarse con el crimen organizado, Morena opta por el insulto fácil y la cosecha selectiva de cifras de violencia. Es la misma estrategia de siempre: convertir cualquier reclamo de rendición de cuentas en “ataque a la soberanía” mientras sus propios funcionarios acumulan señalamientos graves de narco-política.
Este intercambio deja claro el doble rasero que erosiona las instituciones. Si Rocha Moya tiene elementos en su contra —como la propia acusación de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York por conspirar con líderes del cártel—, entregarlo a la justicia no es traición, es obligación. Usar la violencia en Chihuahua como escudo para evadir el tema central solo confirma que, para Morena, la impunidad de los suyos sigue siendo intocable y la “soberanía” se invoca solo cuando conviene.





