¡Tribunales en guerra abierta por la CURP biométrica: tu celular en jaque entre suspensiones y bloqueos!
El fantasma del Panaut revive: Caos judicial en el Registro Biométrico de celulares
CDMX.- En México, la pesadilla del control estatal sobre datos personales vuelve con una reforma al registro de telefonía móvil, que obliga a vincular más de 150 millones de líneas con la CURP biométrica —incluyendo huellas dactilares y fotos— bajo amenaza de suspensión. Esta medida, impulsada por el gobierno federal desde enero de 2026, evoca el fallido Panaut de 2021, declarado inconstitucional por la Suprema Corte en 2022 por violar la privacidad y ser ineficaz contra delitos como extorsiones. Pese a antecedentes como el Renaut de 2008, que costó millones y no sirvió de nada, las autoridades insisten en que ahora ayudará a localizar desaparecidos, ignorando críticas de expertos sobre riesgos de hackeos y vigilancia masiva.
Dos resoluciones judiciales recientes ilustran el desorden: el 14 de marzo, el Vigésimo Cuarto Tribunal Colegiado confirmó una suspensión provisional para un ciudadano, protegiendo su derecho a no entregar biométricos mientras se resuelve el amparo, argumentando que no afecta el orden público. Sin embargo, solo dos días después, el Decimocuarto Tribunal revocó otra suspensión definitiva por unanimidad, permitiendo la aplicación plena de la ley al priorizar el “interés social” en la búsqueda de desaparecidos.
Esta farsa es un atentado flagrante contra la Constitución: revivir un padrón ineficaz, que no reduce crímenes pero sí expone datos sensibles a abusos, revela la obsesión autoritaria del régimen. Tribunales divididos solo maquillan un retroceso democrático, donde el pretexto de la seguridad pisotea libertades básicas, condenando a México a repetir errores caros y peligrosos sin lecciones aprendidas.



