Trump abraza TikTok: ¿Seguridad sobrevalorada o jugada electoral?
El presidente Trump calificó las inquietudes sobre TikTok como "sobrevaloradas" y anunció la extensión indefinida del plazo para su venta, ignorando la ley que exige su desinversión o cierre
EU.- En un giro que sorprende a pocos en el volátil mundo de la política estadounidense, el presidente Donald Trump ha calificado las preocupaciones de seguridad y privacidad sobre TikTok y su matriz china ByteDance como "muy sobrevaloradas". Durante una rueda de prensa el 22 de agosto, anunció que extenderá indefinidamente el plazo para que la app sea vendida a una empresa estadounidense, ignorando la prohibición bipartidista aprobada por el Congreso en abril de 2024, que exigía la desinversión en 270 días o el cierre total. Esta declaración coincide con el lanzamiento de la cuenta oficial de la Casa Blanca en TikTok, una movida que subraya el cambio de postura de Trump.
Recordemos el contexto: en 2020, como presidente, Trump firmó órdenes ejecutivas para forzar la venta de TikTok por riesgos de espionaje chino, proponiendo incluso un acuerdo con Oracle y Walmart que nunca se concretó debido a batallas judiciales. Cuatro años después, durante su campaña de 2024, se unió a la plataforma en junio, acumulando más de 10 millones de seguidores en días, enfocándose en captar al voto joven. Ahora, con la ley de Biden aún vigente –que podría banear la app en septiembre si no se vende–, Trump parece priorizar el impacto económico y cultural de TikTok, que cuenta con 170 millones de usuarios en EE.UU. y genera miles de millones en ingresos.
Críticamente, este viraje plantea interrogantes: ¿es un reconocimiento pragmático de que las amenazas chinas no son tan graves, o una estrategia para no alienar a la Generación Z en un año post-electoral? Fuentes como Fortune señalan que Trump mencionó "vigilar las preocupaciones de seguridad", pero sin acciones concretas, lo que podría debilitar la credibilidad de EE.UU. frente a China. Mientras, la app sigue operando, beneficiando a creadores y anunciantes, pero dejando abiertas las dudas sobre datos y privacidad.