Trump activa la cuenta regresiva del T-MEC y Sheinbaum responde: “Estamos tranquilos”
Trump no extenderá el T-MEC y activará revisiones anuales hasta 2036
CDMX.- Donald Trump ha dejado claro en las últimas semanas que no tiene intención de extender el T-MEC más allá de 2036. Según reportes de Reuters que circularon este martes, el gobierno estadounidense anunciará hoy miércoles que rechaza la prórroga automática por otros 16 años. En su lugar, se activarán revisiones anuales hasta 2036, fecha en la que el tratado podría expirar si no hay acuerdo. La cláusula de revisión, prevista desde la firma original, no implica la cancelación inmediata del acuerdo, pero genera una década de incertidumbre para reglas de origen, aranceles y cadenas de suministro, especialmente en la industria automotriz, que representa una porción enorme de las exportaciones mexicanas.
Claudia Sheinbaum minimizó el escenario en sus declaraciones: aseguró que México “ha hecho todo lo que tenía que hacer”, que hay buena comunicación con Trump y que el tratado “no se acaba mañana”. Marcelo Ebrard participará hoy en una reunión trilateral con el representante comercial de EE.UU. y Canadá. El mensaje oficial es de serenidad y preparación. Sin embargo, esa postura choca con la realidad: el gobierno ha erosionado sistemáticamente la certidumbre jurídica y la seguridad que exige cualquier socio comercial serio. Proteger figuras como Rubén Rocha Moya y mantener una relación ambigua con el crimen organizado no es un detalle menor; es un factor que Washington utiliza como palanca para endurecer condiciones.
La “tranquilidad” de Palacio Nacional no es ingenuidad: es la misma lógica que ha priorizado la lealtad política por encima del interés nacional. Mientras millones de empleos y la atracción de inversión dependen de un marco comercial estable, el Ejecutivo parece dispuesto a negociar desde una posición debilitada por su propia incapacidad para ofrecer Estado de derecho. El costo de esa estrategia lo pagarán los trabajadores y las empresas mexicanas, no quienes hoy se dicen “tranquilos” desde el poder.




