Trump amenaza con dinamitar el T-MEC: la contradicción de quien lo firmó como “el mejor acuerdo”
Trump dice que preferiría no tener el T-MEC, aunque no descarta renovarlo
París.- Donald Trump declaró este miércoles desde París, tras la cumbre del G7, que “preferiría no tener el acuerdo” del T-MEC con México y Canadá, aunque dejó la puerta abierta a renovarlo. Afirmó que Estados Unidos estaría mejor sin tratado comercial alguno y justificó su firma original porque “no había forma de salir del TLCAN, que fue el peor acuerdo comercial jamás hecho”. El comentario llega justo cuando inicia la revisión obligatoria del pacto a los seis años de su entrada en vigor (julio de 2020), con plazo hasta el 1 de julio de 2026 para decidir su extensión por otros 16 años o entrar en revisiones anuales que podrían llevar a su fin en 2036.
Trump ya había adelantado el tono el 10 de junio al decir que “no está buscando renovarlo” y que EE.UU. “no necesita nada” de México ni Canadá. El T-MEC regula el comercio más grande del mundo entre tres países, con cadenas de suministro integradas especialmente en automotriz, donde México aporta millones de empleos directos e indirectos y flujos diarios que superan los 2 mil millones de dólares en bienes.
Lo más grave no es la amenaza en sí —Trump lleva años usando el comercio como palanca—, sino la hipocresía descarada: el mismo presidente que renegoció y celebró el T-MEC como gran victoria “America First” ahora lo desprecia y sueña con volver a un esquema sin reglas, como si la interdependencia económica fuera opcional. Es un ejercicio de poder errático que ignora los costos reales para la estabilidad regional y expone a México a un chantaje permanente justo cuando más necesita certidumbre para atraer inversión y sostener empleos. Amenazar con romper lo que él mismo construyó no es estrategia, es irresponsabilidad disfrazada de negociación.



