Trump aprieta el tornillo: México cede y deja de enviar petróleo a Cuba bajo amenaza de aranceles
El presidente Donald Trump afirmó que México ha dejado de enviar petróleo a Cuba tras una petición directa suya a la presidenta Claudia Sheinbaum
EU.- En una declaración que resuena como un eco de su primera presidencia, Donald Trump afirmó este lunes que Cuba ya no recibe subsidios de Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro, y que México suspenderá los envíos de petróleo a la isla caribeña. Esto surge apenas días después de que Trump firmara una orden ejecutiva el 29 de enero, declarando una “emergencia nacional” por la amenaza que representa el gobierno cubano, y autorizando aranceles a cualquier país que suministre crudo a La Habana. Fuentes confirman que Washington está presionando directamente a México, principal proveedor actual de Cuba con envíos que superan los de cualquier otra nación, para forzar un cambio de régimen o un acuerdo negociado.
Esta movida no es solo retórica: Trump ha dejado claro que las conversaciones con “los más altos líderes cubanos” están en marcha, pero bajo el peso de un bloqueo energético que podría desencadenar una crisis humanitaria en la isla, como advirtió la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum. Críticamente, esto expone la vulnerabilidad de la soberanía mexicana ante las presiones económicas de EE.UU., donde el riesgo de tarifas adicionales sobre exportaciones clave –como autos o electrónicos– podría costarle miles de millones al país. Mientras Cuba condena la medida como un acto de agresión, el enfoque de Trump parece calculado para explotar el vacío dejado por Venezuela, cuyo nuevo marco legal post-Maduro prioriza ventas controladas por Washington.
Analíticamente, esta estrategia trumpiana revive tácticas de Guerra Fría, pero en un contexto donde México se ve atrapado entre su solidaridad histórica con Cuba y la dependencia comercial con su vecino del norte. Si las negociaciones avanzan, podrían marcar el fin de décadas de aislamiento, aunque a costa de concesiones que debiliten al régimen castrista; de lo contrario, el costo humano en Cuba –con colas de 24 horas por combustible– y las tensiones bilaterales con México podrían escalar, cuestionando si esta “diplomacia de garrote” realmente fomenta la democracia o solo genera más inestabilidad regional.



