Trump declara la guerra a los cárteles: “Los encontraremos y los mataremos”… mientras México pide “pruebas” y protege a sus acusados
Trump firma Estrategia Nacional contra el Terrorismo 2026: “Los encontraremos y los mataremos”
CDMX.- Este miércoles se difundieron los detalles de la nueva Estrategia Nacional contra el Terrorismo 2026 firmada por Donald Trump. El documento no deja lugar a dudas: los cárteles mexicanos son el objetivo prioritario. “Ya no permitiremos que los cárteles y las pandillas que han envenenado a millones de estadounidenses operen libremente… Los encontraremos y los mataremos”, cita el texto.
El tono es explícito y brutal. No se trata de cooperación diplomática ni extradiciones educadas: es una estrategia de neutralización directa contra actores no estatales que Washington considera amenaza terrorista. Poco después, el fiscal general interino Todd Blanche advirtió que “vendrán más” acusaciones contra funcionarios mexicanos vinculados a los cárteles, justo tras las imputaciones contra Rubén Rocha Moya y otros en Sinaloa.
La respuesta del gobierno mexicano es predecible y tibia: la SRE mandó nota diplomática exigiendo “¿qué pruebas tienen?” y Claudia Sheinbaum repite el libreto de siempre: duda de las evidencias y se envuelve en la bandera. Mientras tanto, aunque el gobernador Rubén Rocha Moya pidió licencia y se separó temporalmente del cargo, el senador Enrique Inzunza —también imputado— sigue firme en su puesto sin dar un paso al costado.
Esto no es sorpresa. Es la consecuencia lógica de años de “abrazos, no balazos”, de negar la dimensión del problema y de proteger a cuadros incómodos por cálculo político. Los estadounidenses, hartos de fentanilo y de ver cómo los cárteles operan con impunidad en su territorio, han cambiado de página. Trump no viene a negociar; viene a actuar. Y México, en lugar de limpiar su casa con urgencia y contundencia, sigue exigiendo pruebas mientras el narco sigue gobernando regiones enteras.
La soberanía no se defiende con notas diplomáticas ni con discursos victimistas. Se defiende cortando de tajo los pactos, los financiamientos y las protecciones que han convertido a partes del Estado mexicano en sucursal del crimen. Si no lo hacemos nosotros, lo harán ellos. Y no será con abrazos.
La advertencia está sobre la mesa. Ignorarla solo acelerará el desenlace.





