Trump fulmina a México desde el G7: “Los cárteles gobiernan el país y Sheinbaum está muy asustada”
Trump acusa en el G7: “Los cárteles controlan México y Sheinbaum está muy asustada”
Francia.- Durante la cumbre del G7 en Évian, Francia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró sin rodeos que México ha perdido el control de su territorio. “Los cárteles controlan México, es triste”, declaró en su intervención de clausura, añadiendo que los grupos criminales “dirigen por completo” el país y que “no es ni de cerca” una exageración. Sobre la presidenta Claudia Sheinbaum, Trump la describió como “una mujer muy buena”, pero enfatizó que “es una mujer muy asustada”. El mandatario estadounidense también anunció un cambio de estrategia: tras reducir en un 97% el flujo de drogas por mar, ahora enfocará esfuerzos en las rutas terrestres que cruzan por México.
Estas declaraciones no surgieron de la nada. Trump ha mantenido una línea crítica constante sobre el narcotráfico y la seguridad en la frontera sur de EE.UU., y el contexto del G7 —donde se discutieron temas de migración y crimen organizado— sirvió de plataforma para endurecer el tono. En México, la respuesta oficial llegó de inmediato por boca de Ricardo Monreal, quien tachó las palabras del mandatario estadounidense de “muy alejadas de la realidad” y defendió a Sheinbaum como una líder “valiente” que enfrenta al crimen organizado “sin tregua”.
Lo grave no es solo la rudeza diplomática de Trump —siempre provocadora y calculada para consumo interno—, sino la facilidad con la que su relato encuentra eco internacional y la debilidad que revela en la posición mexicana. Que un jefe de Estado extranjero pueda afirmar sin tapujos que los cárteles gobiernan México frente a líderes del G7, y que la réplica oficial sea un simple “no es cierto”, expone el fracaso de una estrategia de seguridad que ha priorizado el discurso sobre resultados tangibles. La violencia persistente, el control territorial en varias regiones y la impunidad estructural no se desmienten con negaciones; se confirman con la realidad que millones viven a diario. Esta humillación pública ante el mundo no es un capricho de Trump: es el costo de una soberanía erosionada que las autoridades mexicanas se niegan a reconocer.



