Trump miente descaradamente: “Invitaron” a México, Brasil y Colombia… pero “tal vez no vinieron”
Trump asegura que México, Brasil y Colombia fueron invitados a la Cumbre del Escudo de las Américas, pero “tal vez no vinieron”
EU.- Donald Trump, en una declaración improvisada antes de partir a Ohio y Kentucky, aseguró que México, Brasil y Colombia fueron invitados a la Cumbre del Escudo de las Américas, pero “tal vez no vinieron”, contradiciendo directamente las afirmaciones de los líderes excluidos. Esta cumbre, celebrada el 7 de marzo en Miami, reunió a una docena de mandatarios derechistas como Javier Milei y Nayib Bukele para combatir el narcotráfico y la migración, pero dejó fuera a las potencias progresistas de la región, revelando una selección ideológica que prioriza aliados sobre soluciones reales. Gustavo Petro, presidente colombiano, respondió con ironía a Trump, hablando de un “teléfono roto” y aclarando que ni su país, ni México ni Brasil recibieron invitación alguna, y que no fue por voluntad del mandatario estadounidense.
Claudia Sheinbaum, por su parte, confirmó en su conferencia matutina que México no fue convocado, pero enfatizó que los acuerdos bilaterales en seguridad con EE.UU. siguen vigentes y productivos, sin necesidad de asistir a un evento excluyente. Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, ha guardado silencio público hasta ahora, pero fuentes diplomáticas indican que la ausencia fue un desaire intencional de Washington. Este episodio subraya la tensión creciente en las relaciones hemisféricas, donde Trump opta por foros de eco en lugar de diálogos inclusivos.
Esta farsa de las “invitaciones perdidas” no es más que una mentira burda de Trump para encubrir su agenda divisoria, marginando a naciones clave en la lucha antinarcóticos solo porque no comparten su extremismo. Al excluir a México, Brasil y Colombia –países que producen y transitan el grueso de las drogas hacia EE.UU.–, el presidente estadounidense sabotea cualquier esfuerzo serio contra los cárteles, priorizando show político sobre resultados tangibles. Es un acto de arrogancia imperial que debilita a toda América y expone la hipocresía de un líder que predica unidad mientras siembra discordia.




