Trump vs el Papa León XIV: escalada de tensiones por la guerra en Irán
La guerra en Irán, que involucra directamente a EE.UU. e Israel, ha generado una crisis humanitaria y económica regional, con tensiones en el Estrecho de Ormuz
Roma/Washington.— La relación entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el papa León XIV (el primer pontífice nacido en EE.UU., Robert Francis Prevost) ha entrado en una fase de confrontación abierta tras las críticas del Vaticano a la guerra entre EE.UU.-Israel e Irán y las amenazas del mandatario estadounidense contra Teherán.
El domingo por la noche, Trump arremetió con dureza contra el pontífice a través de Truth Social y en declaraciones posteriores. Lo calificó de “terrible para la política exterior”, “débil en el crimen” y “débil en armas nucleares”, acusándolo de pensar que “está bien que Irán tenga un arma nuclear”. Trump añadió que no quiere “un papa que critique al presidente de Estados Unidos” y le recomendó que “se ponga las pilas”, deje de “complacer a la izquierda radical” y se centre en asuntos religiosos en lugar de políticos. Incluso sugirió que la elección de León XIV se debió a su origen estadounidense para “lidiar” con él.
Las declaraciones de Trump responden a la creciente oposición del Papa a la escalada militar en Irán, que incluye el bloqueo del Estrecho de Ormuz y amenazas previas de Trump de que “toda una civilización morirá esta noche” si Irán no aceptaba un acuerdo que incluyera la reapertura del estrecho y el desmantelamiento de su programa nuclear.
Las críticas más recientes del Papa León XIV
El lunes 13 de abril, a bordo del avión papal rumbo a Argelia, León XIV respondió directamente a los ataques. Afirmó que “no tiene miedo de la administración Trump” y defendió que los llamamientos vaticanos a la paz y la reconciliación están “arraigados en el Evangelio”, no en motivaciones políticas.
En días previos, el pontífice había intensificado su postura:
Calificó de “verdaderamente inaceptable” la amenaza de Trump de destruir “toda una civilización” iraní, destacando las implicaciones de derecho internacional y, sobre todo, morales para la población civil inocente (niños, ancianos y familias).
Denunció la “ilusión de omnipotencia” que, según él, alimenta el conflicto.
Afirmó que “Dios no bendice ningún conflicto” y que nadie puede usar el nombre de Dios para justificar bombardeos o guerras. Rechazó cualquier instrumentalización religiosa del conflicto.
Ha pedido reiteradamente un “off-ramp” (vía de salida) para poner fin a la guerra mediante el diálogo y las negociaciones, y ha calificado el conflicto de “injusto” y “atroz”.
Contexto del conflicto
La guerra en Irán, que involucra directamente a EE.UU. e Israel, ha generado una crisis humanitaria y económica regional, con tensiones en el Estrecho de Ormuz que amenazan el suministro global de petróleo. Trump ha insistido en que Irán no obtendrá un arma nuclear y ha defendido acciones militares fuertes, incluyendo el anuncio reciente de un bloqueo de puertos iraníes. El Papa, por su parte, ha enfatizado la protección de vidas inocentes y el imperativo evangélico de la paz.
Este enfrentamiento entre la Casa Blanca y el Vaticano es inusual por su intensidad y por tratarse del primer papa estadounidense criticando abiertamente políticas de un presidente de su propio país. Analistas destacan que León XIV ha adoptado un tono cada vez más firme en temas de paz, similar al de sus predecesores pero con mayor énfasis en la actualidad ante la escalada en Oriente Medio.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Vaticano han anunciado contactos directos para rebajar la tensión. El pontífice continúa su viaje apostólico a África, donde se espera que reitere mensajes de reconciliación.
La disputa refleja dos visiones opuestas: la del presidente Trump, centrada en la fuerza disuasiva y la prevención nuclear, frente a la del Papa León XIV, que prioriza el diálogo, la moral cristiana y la protección de civiles en medio de un conflicto que ya ha cobrado un alto precio humano.



