¡Vergüenza mundial! Madres de desaparecidos silenciadas y bloqueadas por “Cinturones de Paz” de la 4T para blanquear el Mundial 2026
Madres buscadoras enfrentan barreras de “Cinturones de Paz” al marchar hacia el Estadio Azteca previo al Mundial 2026
CDMX.- Mientras miles de madres buscadoras marchaban con velas, fotos y antorchas para visibilizar la crisis de más de 133 mil desaparecidos —incluyendo casos como el de Ana Amelí García Gámez, desaparecida hace casi un año en el Ajusco—, las autoridades desplegaron operativos policiales de contención y reactivaron los llamados "Cinturones de Paz": grupos de trabajadores y funcionarios públicos, muchos obligados o "invitados" por el Estado, vestidos de blanco para formar barreras humanas que bloquearon y confrontaron a las manifestantes cerca del Estadio Azteca y Calzada de Tlalpan.
No contentas con encapsularlas e impedir su llegada a zonas de alta visibilidad internacional, estas brigadas estatales —camufladas como "paz"— se interpusieron entre las víctimas y la policía, robando o reteniendo fotos y lonas de los desaparecidos en algunos casos, mientras el gobierno celebraba el Mundial y priorizaba la imagen del país sobre la justicia. Esto no es diálogo ni contención: es el uso descarado de recursos públicos para enfrentar a madres dolientes con sus propios empleados, una táctica de choque horizontal que evita responsabilizar a las autoridades por la inseguridad y las desapariciones.
Es una vergüenza nacional y una bofetada a las víctimas. En lugar de atender la crisis humanitaria de más de 133 mil desaparecidos, el gobierno prefiere blindar espectáculos deportivos con vallas de porros disfrazados de paz, silenciando y hostigando a quienes exigen respuestas. Esta hipocresía revela un poder que teme más la visibilidad de su fracaso que la verdad: las madres no son el problema, lo son las políticas que perpetúan el horror.



