¡Visa en Juego!: Senadora morenista confrontada en Tijuana con reto a Disneyland
La senadora de Morena por Baja California, Julieta Ramírez Padilla, desmintió categóricamente los rumores sobre la supuesta revocación de su visa estadounidense, calificándolos como especulaciones
Tijuana.- En un tenso encuentro en la colonia Sánchez Taboada de Tijuana, la senadora de Morena por Baja California, Julieta Ramírez Padilla, fue increpada por el comunicador Ángel Peña ante rumores de que Estados Unidos le revocó su visa. Mientras la legisladora negaba rotundamente los hechos, asegurando que sus documentos están en regla y calificando las versiones como “temporada de zopilotes” —una alusión a detractores oportunistas—, Peña la retó públicamente: “Vamos mañana a Disneylandia, yo te pago el pasaje, a ver si es cierto que tienes visa”. El video del momento, difundido ampliamente en redes, captura la incomodidad de Ramírez, quien evitó responder directamente y más tarde reiteró en X que se trata de mentiras orquestadas por “aves de mal agüero”.
Los rumores sobre la cancelación de su visa surgieron hace unos días, alimentados por reportes de medios como Milenio y Zócalo, que citan fuentes anónimas vinculando el supuesto retiro a una investigación estadounidense, posiblemente relacionada con temas políticos o de seguridad en la frontera. Sin embargo, Ramírez ha insistido en que es “falso de toda falsedad”, aunque no ha presentado pruebas concretas como un cruce reciente o documentación oficial. Críticos en X, lo enmarcan en un patrón de escándalos para Morena en Baja California, sugiriendo nexos con corrupción o narcotráfico, pero sin evidencia verificada más allá de especulaciones. Esta falta de transparencia solo aviva el debate, dejando en el aire si es un golpe político o una realidad administrativa.
Analíticamente, el incidente revela las tensiones en la frontera México-EU, donde visas revocadas a funcionarios suelen ligarse a alertas de inteligencia, como en casos previos de gobernadores morenistas. Sin confirmación oficial del Departamento de Estado —que no comenta casos individuales—, el reto de Peña expone cómo las redes amplifican rumores, erosionando la credibilidad de figuras públicas. Ramírez podría aclararlo con un simple gesto, pero su respuesta defensiva sugiere que, en política, a veces el silencio dice más que las palabras.



