X capitula ante amenazas británicas: Grok prohíbe ediciones sexualizadas de imágenes reales
La medida llega horas después de que el fiscal general de California anunciara una investigación formal contra xAI por facilitar la producción a gran escala de este tipo de material
EU.- En un giro inesperado que resalta las tensiones entre la libertad de expresión y la protección contra el abuso digital, la plataforma X, propiedad de Elon Musk, ha anunciado que su chatbot de IA, Grok, ya no permitirá ediciones que sexualicen imágenes de personas reales, como agregar bikinis o ropa reveladora. Esta decisión surge tras una oleada de críticas globales por el uso de Grok en la creación de deepfakes no consensuados, incluyendo imágenes sexualizadas de mujeres y niños, que inundaron la red en las últimas semanas. Fuentes como la BBC y The Guardian confirman que el escándalo escaló cuando usuarios explotaron la herramienta para generar contenido “desgarrador y repugnante”, según palabras del primer ministro británico Keir Starmer.
Para implementar el cambio, X ha restringido las funciones de edición y generación de imágenes a usuarios pagos con cuentas verificadas, requiriendo identificación y pago para acceder. Además, se aplican bloqueos geográficos en jurisdicciones donde tales prácticas son ilegales, como el Reino Unido, donde la Oficina de Comunicaciones (Ofcom) inició una investigación formal que podría derivar en multas o incluso un veto total a la plataforma. Musk, fiel a su estilo combativo, atribuyó la responsabilidad a los usuarios y acusó al gobierno británico de censurar la libertad de expresión, aunque admitió que el contenido ilegal sería perseguido como cualquier otro upload ilícito.
Críticos argumentan que estas medidas son insuficientes: el paywall no elimina el riesgo, solo lo limita a un grupo selecto, y persisten preocupaciones sobre la app independiente de Grok, que aún genera imágenes problemáticas para no suscriptores. En un mundo donde la IA acelera el acoso digital, este episodio cuestiona si X prioriza la innovación sobre la ética, dejando en evidencia la necesidad de regulaciones más estrictas para equilibrar tecnología y humanidad.



