Yamaha MOTOROiD 2: La moto que desafía la gravedad y al conductor
Este concepto, que ganó el Red Dot Design Award en 2025, sigue explorando la relación hombre-máquina en la movilidad futura
Viral.- En un video viral compartido en X, se muestra el impresionante Yamaha MOTOROiD 2, una motocicleta eléctrica conceptual que se equilibra y mueve sola, sin necesidad de manubrio ni intervención humana constante. El clip captura el momento en que el vehículo se yergue autónomamente, respondiendo a gestos y comandos de voz, lo que ha generado miles de interacciones en redes, con usuarios maravillados por su diseño futurista que evoca escenas de ciencia ficción. Esta demo resalta cómo la tecnología AMCES de Yamaha, que desplaza el centro de masa mediante la batería, permite que la moto se mantenga erguida incluso en reposo, un avance que va más allá de la mera movilidad.
Presentado originalmente en el Japan Mobility Show de 2023 como evolución del MOTOROiD de 2017, este prototipo integra inteligencia artificial para reconocer al dueño mediante cámaras faciales y responder a lenguaje corporal, fomentando una relación “de compañero” entre máquina y humano, según detalla el sitio oficial de Yamaha. El entusiasmo no se ha hecho esperar, pues ya hay quienes lo compara con un “amigo leal”, y reportes de medios como Electrek confirman que no es un modelo de producción, sino una exploración de movilidad autónoma. Fuentes en YouTube destacan su estructura LEAF, que simula movimientos orgánicos para una interacción táctil, aunque aún en fase conceptual.
El MOTOROiD 2 plantea un dilema: mientras innova en seguridad para novatos o en entornos urbanos congestionados, resta emoción visceral de pilotear una moto tradicional, donde el equilibrio manual es parte de la esencia. ¿Vale la pena sacrificar control por autonomía? En un mercado donde las eléctricas como las de Harley o Zero ya priorizan sostenibilidad, este concepto podría revolucionar el sector, pero su viabilidad real depende de regulaciones y pruebas en carretera, evitando hype vacío en un mundo saturado de promesas tech.



