YouTube admite editar videos con IA sin consentimiento de creadores
La plataforma confirma el uso de machine learning para "mejorar" Shorts, desatando críticas por alterar contenido sin permiso
EU.- En un giro que ha encendido las alarmas en la comunidad de creadores, YouTube ha admitido que ha estado experimentando con inteligencia artificial para editar automáticamente miles de videos cortos (Shorts) sin el consentimiento de sus autores. Lo que comenzó como una "mejora de calidad" —suavizando pieles, aumentando nitidez y eliminando ruido— ha terminado distorsionando el contenido original, dándole un aspecto "plástico" y artificial que, según los afectados, traiciona su visión creativa y erosiona la confianza del público.
El escándalo, revelado por medios como The Atlantic y BBC, no es un incidente aislado. YouTube, propiedad de Google, tiene un historial controvertido con la IA: recientemente, se supo que usó miles de millones de videos de usuarios para entrenar modelos como Veo sin permiso explícito, lo que ha avivado debates sobre privacidad y derechos de autor en una plataforma con más de 2.500 millones de usuarios activos mensuales. Creadores como el youtuber Ret Shull (con casi 750.000 suscriptores) o influencers como Linus Tech Tips y Rick Beato han salido al paso en redes y videos, calificando la práctica de "irrespetuosa" y alertando de que hace que su trabajo parezca generado por IA, lo que podría afectar su monetización y reputación en un ecosistema ya saturado de contenido sintético.
Desde un ángulo crítico, esta movida de YouTube ilustra el dilema ético de las big tech: priorizan algoritmos "optimizadores" sobre la autonomía de los creadores, en un contexto donde la regulación de la IA en EE.UU. y Europa avanza a paso lento. Aunque la compañía aclaró que se trata de machine learning tradicional —no generativo— y prometió revisar el feedback, la falta de opciones para desactivarlo plantea preguntas serias: ¿estamos ante una manipulación que "dobla la realidad", como advierte la BBC, o solo un experimento fallido? Expertos en ciberseguridad y derechos digitales, citados en informes como los de Red Hot Cyber, advierten de posibles demandas por alteración no autorizada, recordándonos que en la era digital, el control sobre el contenido no debería ser un lujo.
Al final, este episodio no solo resalta la tensión entre innovación y ética, sino que obliga a YouTube a replantear su relación con los creadores: sin ellos, la plataforma no es nada. ¿Aprenderá la lección, o seguiremos viendo ediciones sorpresa?